viernes, 28 de junio de 2013

España se metió en la final tras el suspenso de los penales

La Copa de las Confederaciones tuvo una definición con pleno suspenso en la segunda semifinal de la edición 2013. En el estadio Castelao de Fortaleza, España e Italia empataron 0-0 en tiempo reglamentario y alargue, pero el campeón del mundo fue mejor en los penales y se impuso por 7-6. Brasil será su rival en la final del próximo domingo en el Maracaná de Río de Janeiro.

El primer tiempo, como se esperaba, España se hizo dueña de la pelota, aunque muy previsible en sus intentos, chocando con un bloque defensivo fuerte y muy inteligente. Pero Italia no fue solo eso en la primera mitad. Con la defensa en orden se dio cuenta de que podía atacar y fue por una victoria histórica ante el campeón del Mundo.

A los 17, Maggio tuvo una chance de las más claras. El jugador italiano le ganó la espalda a la defensa española, pero se encontró con Iker Casillas, el último escollo antes de convertir. No pudo. El arquero del Real Madrid evitó la apertura del marcador.

Pero Italia iba a tener más. A los 37, Giaccherini dejó nuevamente a Maggio solo frente a Casillas, quien hizo gala de sus grandes reflejos para rechazar la pelota. En la contra, Fernando Torres casi consigue el primero español con una buena maniobra en el área rival y un remate que pasó cerca del arco de Buffon.

La mayor cantidad de oportunidades en ese primer tiempo marcó el primer tiempo. Italia estuvo estupenda, sin tener tanto la pelota, pero usándola mejor que España. La falta de contundencia evitó que el marcador se congelara en cero. Su rival, en cambio se tuvo que limitar a una circulación lenta y con pocos espacios para entrar al área rival.

En el segundo tiempo, Italia intentó seguir con esa vocación ofensiva que lejos está del Catenaccio que marcó una época de su historia futbolística. Pero España comenzó a obligar el error del rival y con un par de ocasiones terminó acorralando a la defensa azurra.

A 4 minutos del cierre, Jesús Navas tocó de la derecha al centro del área por lo bajo y Piqué desperdició la más clara del equipo de Del Bosque. Su remate, con Buffon vencido, se fue por arriba del travesaño. Por eso, la semifinal se fue a un alargue.

Allí, en el tiempo suplementario, España fue claramente superior. Los jugadores italianos evidenciaron un cansancio tras 90 minutos intensos y el dominio quedó en manos del rival. Primero se lo perdió Piqué, después Mata y en la última salvó Buffon. Todas situaciones que mandaron al encuentro a los penales.

A la hora de la definición desde los doce pasos, la clase y el suspenso se hicieron presentes. Penales muy bien pateados llevaron la serie al séptimo disparo de cada uno, hasta que el italiano Leonardo Bonucci tiró su remate por encima del travesaño. Por eso, España se impuso por 7-6 y se ganó el derecho a jugar contra Brasil, el otro invicto del certamen, por el título. Los tanos tendrán que pelear por un lugar en el podio ante Uruguay.

lunes, 24 de junio de 2013

River venció a San Martín y lo condenó al descenso

Sin nada en juego, la gente igualmente acompañó a River en la última fecha del Final. Y hubo una ovación para Ramón Díaz. El hincha se ilusiona con un segundo semestre plagado de alegrías.

Hace una semana, el 5-1 sufrido ante Lanús dejó fuera a River de la conversación por el título, que posteriormente quedó en manos de Newell's. Apenas, le quedaba la chance de pelear por el subcampeonato. La ilusión de una nueva estrella se había esfumado. Y las esperanzas de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas también. Ante este panorama, algunos pensaban que el Monumental no iba a contar con una gran concurrencia de público ante San Martín de San Juan. Pero ello no ocurrió. Demostrando otra vez el apoyo constante a su equipo, el simpatizante de la Banda copó en gran número el Coloso de Núñez.

Y, en el comienzo del partido, cuando River salió a la cancha, los simpatizantes le dedicaron un momento a Ramón Díaz. Valoraron lo hecho por el riojano en este semestre y, así, desplegaron el famoso "es el equipo de Ramón". Un mimo para el riojano. Ahora, pensando en el futuro, se ilusionan con un elenco que dé pelea en el semestre que viene.

Boca sumó en Mendoza el punto necesario para no terminar último

Las manos de Agustín Orion le permitieron en la noche de este domingo a Boca evitar el último puesto del Torneo Final, lo que hubiese significado un hecho insólito para el club toda su historia. En Mendoza logró empatar 1-1 ante Godoy Cruz por una gran actuación de su arquero. Pese a que evitó el fondo de la tabla, la campaña del equipo de Carlos Bianchi fue la peor en sus registros.

Godoy Cruz estableció superioridad desde el comienzo y acercó peligro al arco de Orion con remates de José Luis Fernández y Federico Lértora. El local fue más desde la tarea de Castellani y los desbordes de Facundo Castillón, pero en lo colectivo faltó claridad en la puntada final y se pagó caro esa ineficacia porque, a los 31 minutos, Nelson Ibáñez dio rebote ante un cabezazo de Riquelme y Viatri aprovechó para abrir el marcador.

El anfitrión siguió haciendo mejor los deberes y fue a buscar la igualdad, pero Orion respondió ante los remates de Nicolás Castro y Castellani. En la última jugada de la primera parte, Orion falló, Claudio Pérez toco el balón con el brazo derecho y el penal fue transformado por Castellani en una igualdad que se ajustó más a lo ocurrido hasta entonces.

En la segunda parte la superioridad de Godoy Cruz se hizo más notable, el equipo de Martín Palermo ahogó a su adversario en el campo y por momentos peloteó a un Orion que respondió con solvencia. Pero otra vez falló en la definición el Bodeguero y permitió que pasada la media hora Boca saliera del asedio.

En el balance, la indefinición en los últimos metros privó a Godoy Cruz de la victoria que mereció ante un Boca que decepcionó, tal como ocurrió a lo largo de esta competencia doméstica.

martes, 18 de junio de 2013

Quilmes sumó el punto que necesitaba

Quilmes aseguró este lunes su permanencia en Primera División. En su estadio empató sin goles antes Godoy Cruz de Mendoza y logró la tranquilidad matemática para afrontar la última fecha del Torneo Final sin problemas con el descenso. El último cupo en la B Nacional se definirá entre Rafaela, San Martín de San Juan y Argentinos Juniors,

El Tomba fue un poco más que Quilmes en gran parte del partido, pero no supo vulnerar el arco de Emanuel Trípodi. Sobre el final emparejó el cervecero, pero no le alcanzó para ganar, sí para cerrar el partido en cero y así asegurar su permanencia en Primera.

Sobre el cierre del encuentro, el árbitro Pablo Díaz expulsó a Leonardo Sigali de Godoy Cruz, que acumula 28 puntos, los mismos que tiene Quilmes.

lunes, 17 de junio de 2013

Newell’s festejó en Rafaela y acaricia el título

Newell's se jugó en Rafaela un partido más que importante en la definición del Torneo Final del fútbol argentino. Y lo hizo con el convencimiento que tiene el mejor equipo del campeonato. Sin su gente en el estadio (porque en lo que queda del certamen no pueden ir los visitantes), el equipo de Gerardo Martino goleó por 3-0 a Rafaela y se aseguró el primer puesto. Ahora, espera a que el miércoles Lanús no le de vuelta el partido a Estudiantes (pierde 2-0) en los 45 minutos que restan del encuentro suspendido.

Esa búsqueda de Newell's, que sacó seis puntos de diferencia, tuvo un comienzo complicado con una piedra en el camino, porque su goleador Ignacio Scocco erró una chance inmejorable. Patricio Loustau cobró un penal a los 25 minutos del primer tiempo tras una falta de Eduardo Domínguez y el mejor jugador del torneo estrelló su remate en el palo.

Antes, Loustau había dejado pasar un penal que Vera le hizo a Milton Casco y un fuerte golpe de Marcos Cáceres a un rival que merecía tarjeta roja. Pero el árbitro decidió cobrar la falta de Domínguez, muy clara, y la Lepra no supo aprovecharla.

Pero en el segundo tiempo, para el mejor equipo del torneo iba a llegar la justicia divina. Casco entró al área por la izquierda y tiró un buscapié. Sin delanteros de Newell's para definir, Oscar Carniello se esforzó por rechazarla y en el intento la empujó hacia su propio arco. Gol y sorpresa para un equipo que se encontraba con la ventaja de la manera menos esperada.

Y el segundo iba a llegar a poco más de diez minutos del final. Esta vez lo fabricó Maxi Rodríguez, quien amagó dentro del área, dejó en el camino a un defensor y sacó un centro bajo al segundo palo. Por allí apareció Pablo Pérez para definir, pero su toque fue un pase atrás y Víctor Figueroa solo tuvo que empujarla para el 2-0.

¿Había más? Sí. En tiempo de descuento, otra vez Maxi Rodríguez la inventó y ahora Maximiliano Urruti lo definió, ya con el arquero Sara vencido. 

Lanús estiró la definición con una goleada histórica ante River

Lanús golea a River por 4-1 al término del primer tiempo y, de momento, Newell's tendrá que esperar al menos hasta el próximo miércoles para saber si será el campeón de esta competencia doméstica. Se juega sin hinchas visitantes, como al igual que en todo los partidos de Primera División de este fin de semana.

En el Estadio Néstor Díaz Pérez, a los 3 minutos, Cristian Chávez, desde una posición adelantada no advertida por las autoridades, puso en ventaja a Lanús. A los 7, Leonel Vangioni igualó porque, desde fuera del área grande, clavo un zurdazo espectacular en el ángulo superior izquierdo de Agustín Marchesín.

Pero a los 11, Guido Pizarro aportó el 2-1 para los granates y dos minutos después se produjo la conquista del paraguayo Víctor Ayala. A los 27 la pesadilla para los de Ramón Díaz se tornó más intensa porque el que acertó en la red fue Ismael Blanco.

Con este resultado provisorio, Newell's Old Boys continúa en la cima, con 38 puntos, mientras que Lanús y River lo escoltan con 32. Pero como los de Guillermo Barros Schelotto tienen que afrontar el miércoles todo el segundo período del encuentro que están perdiendo ante Estudiantes de La Plata 2-0, el suspenso se prolongará por lo menos hasta esa noche.

En caso de prevalecer esta noche, Lanús estará obligado a superar el miércoles al Pincharrata en esos 45 minutos pendientes, dado que cualquier otro resultado precipitará la obtención del título por parte de los rosarinos.

jueves, 13 de junio de 2013

Arsenal acertó en el final y le dio otro golpe a Independiente

Entre tantas pálidas, tanta histeria y resignación, ni esta se le dio a Independiente, que vino a esta ciudad en busca de un mimo. Horas antes al desenlace, quedó eliminado de la Copa Argentina por su sombra negra, Arsenal. Tuvo actitudes, voluntades; pero en el epílogo, Darío Benedetto empujó la pelota al gol un pase de Rolle y le dio otro cachetazo a Independiente. Uno más... Ahora, en los cuartos de final, los de Sarandí se las verán con Godoy Cruz.


Independiente afrontó este compromiso sin Miguel Brindisi (gripe; en el banco estuvo sentado Carlos Squeo) y con muchos de los futbolistas resistidos, como Luciano Leguizamón (un hincha lo increpó en el Hotel Amerian antes de salir a la cancha), Ernesto Farías, Roberto Battión y Osmar Ferreyra. Los pocos hinchas que estuvieron presentes en el estadio del Bicentenario les apuntaron a ellos: “Nosotros alentamos, pero ustedes nos cagaron”. Y también hubo reproches para el presidente Javier Cantero: “Con tu escoba manchaste la historia”, rezaba una bandera.


El arranque fue trabado. Sin claridad, sin sorpresas. Arsenal con su libreto de siempre: mucha presión y sólido en defensa. Gustavo Alfaro puso todo lo mejor que tenía a disposición: la única cara poco conocida fue la de Milton Céliz. Precisamente, Céliz tuvo en su botín derecho una de las dos más clara de su equipo. Respondió bien Assmann en ambas oportunidades (la segunda le puso el pecho a Benedetto). En el área de enfrente, en la primera mitad, las jugadas de peligro llegaron de contra: 1) La empezó Ferreyra pero no pudo resolver Monserrat; 2) El propio Monserrat cruzó un derechazo que salió rozando el palo.


La segunda parte se plantó mejor Arsenal. Jorge Ortiz se hizo el dueño del medio y Carbonero, hasta su lesión, fue una y otra vez por la derecha. Arsenal empujó, merodeó el área. Sin embargo, todos los intentos chocaron con los guantes salvadores del rubio arquero.


La juvenil defensa de Independiente en los últimos minutos no dio garantías. Y a los “veteranos”, encargados de avanzar, les faltó un cambio de marcha y combustible. A Farías no lo buscaron ni una sola vez dentro del área y Leguizamón desperdició un remate a metros de Campestrini. En el final, sin piernas ni oxígenos (y con el rojo con uno menos por la expulsión de Federico Gay), los dos buscaron por arriba. Pero el gol del triunfo llegó por abajo: Benedetto al fin pudo con Assmann y multiplicó las frustraciones de Independiente.

martes, 11 de junio de 2013

Argentinos empató con San Lorenzo e Independiente todavía respira

Se aferró al puntito Argentinos. Que no lo salva, claro. Pero extiende su ventaja sobre Independiente a 6 puntos cuando restan 6 por disputar. Y si permanecer en Primera era un milagro para los rojos de Avellaneda, ahora sería una auténtica epopeya. No hubo revancha del '81 para San Lorenzo, por aquel 15 de agosto en el que los bichitos de La Paternal lo mandaron al descenso. Pero la bronca es por el resultado, que de todos modos lo clasifica a la Copa Sudamericana. Si debió haber un ganador en el Nuevo Gasómetro, ese tendría que haber sido el cuadro azulgrana.

Argentinos lo sostuvo con las manos de Nereo Fernández, casi impecable a excepción de un centro en el que salió al bulto en el primer tiempo. Había logrado el gol con una alta eficacia en su única llegada. Y después, se plantó con una marcada actitud para presionar y correr en una cancha de 110 metros de largo, por 70 de ancho. Argentinos terminó victoriosa una primera etapa en la que sintió que la posibilidad de quedarse en Primera no era una quimera.

San Lorenzo quiso tener el manejo de aquel primer tiempo, pero vivió en un dilema permanente. La sensibilidad y ráfagas de calidad muy espaciadas de Piatti, no alcanzaron para desequilibrar. El fervor desbordante de Kannemann en cada trabada, en cada pelota dividida, y la hiperactividad de Buffarini, tampoco. Así y todo, las jugadas más claras fueron locales.

Un zurdazo recto de Piatti que controló Nereo. Un cabezazo muy peligroso de Prósperi. Un bombazo de Buffarini que, otra vez, interceptó el arquero santafesino. Y un derechazo de Mercier que Fernández sacó por arriba del travesaño. En el medio de ese frenético viaje de ida al arco visitante, llegó el gol de Argentinos, a los 25 minutos: centro pasado de Nagüel que no llegó a interceptar Ibáñez y, media tijera de Lucas Rodríguez.

Todo un mérito para Argentinos hacer un gol. En especial, por esos tres ausentes que participaron en el golpazo que le pegaron a River en La Paternal: Anangonó en la Selección de Ecuador; Pablo Hernández, el más dotado, lesionado, y Gaspar Iñiguez relegado al banco. Apostando al piberío con el plan "jugamos cuando podemos, pero corremos siempre", sacó ventaja. Y en este esquema solidario, el Keko Villalva y Leandro Caruso, que saben lo que es irse a la B porque descendieron con River, fueron los abanderados de la presión.

Pizzi hizo dos cambios ferozmente ofensivos: Bordagaray y Alan Ruiz por Kalinski y Prósperi. Y San Lorenzo pasó a defender con tres hombres, Alvarado, Mercier -que dejó la mitad de la cancha- y Gentiletti, y se sumaron al ataque dos volantes laterales, Buffarini por derecha y Kannemann por izquierda. Entonces, Argentinos se empezó a tirar atrás. Tanto retrocedió que acabó defendiendo y jugando más cerca de Nereo que de Ibáñez. Y lo pagó con el empate.

Porque San Lorenzo encontró el 1 a 1 con un golazo del pibe Correa, que metió una diagonal de derecha a izquierda, desparramando defensores, y definió de zurda ante la desesperación de Nereo. Fue una jugada hermosa.

Antes de ese gol, Argentinos había perdido a Capurro, lesionado. Lo reemplazó Fabio Vázquez, quien se ubicó como volante interno. Y con la igualdad consumada, Caruso Lombardi sacrificó a un punta, Villalva, y le dio pista a Iñiguez, volante. Así, Argentinos cambió el 4-4-2 inicial por un 4-5-1 que marcaba una intención: el empate le cerraba por todos lados.

Después de los 25 minutos, amainó el dominio intenso de San Lorenzo. Tuvo el triunfo en los pies de Ruiz, pero su zurdazo se perdió muy cerca. Lo pudo ganar Argentinos, pero Caruso quiso eludir a Ibáñez y se fue de la cancha con pelota y todo. Y se repartieron los puntos. Aunque sólo uno haya quedado conforme.

lunes, 10 de junio de 2013

River, puntero; Independiente, casi condenado

Juega con el campeonato en la cabeza, pero son pocos sus momentos de claridad.

River gana porque golpea en el instante exacto, cuando Juan Manuel Iturbe despega con las turbinas de sus talones y pisa el área. En el primer tiempo, después de ese pinball que se genera en el momento que la pelota rebota en Funes Mori y en Lanzini antes de quedarle en bandeja de plata al pibe nacido en Barracas, pero criado en Asunción. En el segundo, cuando el denominado Messi paraguayo desborda, hace una pausa y deja a Manu de cara al gol. Es una fiesta el Monumental.

Juega con el descenso en los pies, pero deja todo Independiente.

Montenegro es el capitán de este Titanic rojo y aunque desde lejos ve el iceberg, no claudica. Asume el rol de conductor, marca un golazo que parece el último latido en Primera. Sin embargo, no alcanza.

Ni su vergüenza ni su notable pie derecho. Tampoco, el corazón de medio equipo nacido en Avellaneda, ahí mismo donde crecieron entre vitrinas cargadas de copas hoy polvorientas. Y el futuro se ve negro como el paladar que alguna vez tuvieron esos mismos hinchas que en Núñez derraman lágrimas.

River es puntero e Independiente está casi condenado al final de la tarde.

Pero las diferencias entre uno y otro son mínimas a la hora del análisis, aunque sustanciales. Porque el líder fue todo lo picante que no resultó su atribulado rival en los metros finales. Y sin contundencia, la posesión pierde valor. Independiente tuvo durante varios lapsos la pelota, pero fue poco profundo. Y en el primer resbalón, cayó tan fuerte que se le hizo difícil levantarse. ¿Cuánto habría cambiado el partido si Fredes acertaba ese cabezazo que le entregó a las manos a Barovero?

¡Estaba solo el volante!

Dos minutos más tarde, Velázquez sacó un lateral que terminó en los pies de Vangioni y el final de la jugada, en un grito atronador de las tribunas locales.

Intentaron los chicos comandados por Montenegro. Trejo por izquierda, Miranda suelto, Fernández movedizo. Pero empezó a ser muy pesada la carga en las espaldas rojas y no apareció Vargas para entregar el primer pase. Incluso, a pesar del terreno que cedía River en un mediocampo descompensado porque Rojas y Ponzio no estaban claros, Ledesma presionaba muy adelante y se exponía la defensa. Un remate a colocar de Miranda volvió a encontrar bien ubicado a Barovero. Y en la jugada siguiente, como si se tratara de una fotocopia del primer gol, Funes Mori quedó cara a cara con Rodríguez. No obstante, el arquero fue más lúcido que el mendocino y tapó dos veces. River era peligroso por Iturbe, fundamentalmente, y por Vangioni, punzante.

Brindisi buscó esperanza en el banco, pero apostó a Leguizamón, que no jugaba hace dos meses, desde la apretada de la barra brava, en el arranque del segundo tiempo. Y cuando ya se había consumido un cuarto de hora, mandó a la cancha al pibe Pizzini y al Malevo Ferreyra. Pero Ramón fue más astuto. Tomó nota del flojo nivel de Ponzio y revitalizó el medio con Kranevitter. Y el chiquilín asistió a Iturbe en la jugada del segundo gol, el que marcó Lanzini, cuando muy poco había producido River, más allá del dominio de la pelota, a través del Lobo Ledesma, cada vez más afinado, y Manu , más activo.

Pero no lo liquidaba River. Y mientras algunos violentos de Independiente buscaban suspender el partido con violencia y otros, los hinchas genuinos, doloridos, lloraban con amargura, Montenegro remataba un tiro libre que por pocos centímetros no se estacionó en el ángulo. Iturbe ya no estaba en la cancha y Mora, distraído, quedaba atrapado en el offside. Tuvo un mano a mano que desperdició junto a Funes Mori frente a Rodríguez.

Y el Rolfi sorprendió a todos con ese zapatazo postrero. Pareció revivir Independiente. Hubo un ratito de preocupación en River. Pero las puertas del título se abrieron de par en par en Núñez, más allá de los desniveles del equipo y de que Newell’s juega esta noche. Las de la B Nacional, también. Pero en la roja Avellaneda. Y el clásico quedó entre el cielo y el infierno.

domingo, 9 de junio de 2013

Otra vez la violencia le ganó al fútbol: Vélez-All Boys, suspendido

El fútbol, otra vez, se manchó de violencia. Duele, pero sucede: se parece a una cuestión de cada semana. En esta ocasión, el escenario fue el Amalfitani y los protagonistas resultaron los hinchas de All Boys y efectivos policiales. Por incidentes en la tribuna visitante, el partido duró apenas 26 minutos, estuvo detenido durante otros 17 y luego el partido fue suspendido definitivamente por Pablo Díaz. El árbitro ofreció las razones: "No hay garantías, no podemos seguir". La escena ofrecía ambiente de caos: una puerta rota, gases lacrimógenes de los dos lados, empujones, golpes, sensación de inestabilidad en cada rincón.


Como consecuencia de estos hechos hubo dos policías heridos y dos hinchas visitantes con lesiones leves. Además, se produjeron diez detenciones.
Según contó el presidente de All Boys, Roberto Bugallo, los incidentes comenzaron cuando un grupo de hinchas de su club golpeó a un policía en uno de los baños del sector visitante. El efectivo resultó herido (fracturas en una de sus piernas) y quedó tendido. Desde ese instante se produjo el enfrentamiento. Hubo más golpes y represión. Y luego, un grupo de hinchas de All Boys forzó el alambrado y rompió la puerta que derivó en la suspensión y un puñado de ellos ingresó al campo y la lanzaron hacia los policías. Ahí estaba Bugallo tratando de calmar tanto revuelo. Lo consiguió. Pero sólo por un rato breve.
Antes, trascendió que ya en los accesos se habían enfrentado. Fuentes policiales expresaron que varios querían ingresar sin entrada. Y que la ira de los simpatizantes de All Boys -según trascendió- nació luego de que un menor de edad fuera golpeado por un policía. Y que más tarde la pelea se trasladó a la tribuna. La misma versión ofrecieron los dirigentes de Vélez.


La primera decisión del árbitro Díaz, tras los primeros incidentes graves, fue detener el partido. Esperó y preguntó a los encargados del operativo (compuesto por 800 efectivos) respecto de las garantías. Luego de un instante de calma, la situación volvió a ser peligrosa y aparentemente inmanejable. Los problemas ya no sólo sucedían en la tribuna visitante. En el sector local, un grupo de hinchas trató de salir de la popular para ir a buscar a los de All Boys. La policía los retuvo con el mismo recurso que en la tribuna de entrente: con gases lacrimógenos. La de Liniers, también, fue una noche de lágrimas.
A consecuencia de esas escenas tan cercanas a lo dramático, Díaz decidió la suspensión. "Así no se puede jugar un partido. Estas no son las condiciones. Es una situación complicada", expresó. Los jugadores, a su alrededor, estaban de acuerdo. Lo expresó sin vueltas el capitán de All Boys, Nicolás Cambiasso, justo en ese momento: "El partido ya no tiene sentido después de todo esto". A esa altura, para colmo, nadie sabía si algo más grave había sucedido.


"Se hizo lo posible para que el partido continuara, pero no se pudo", expresó Bugallo. La Policía Federal no brindó garantías. Y hubo quejas desde los dos clubes al respecto. En Vélez, el vicepresidente Julio Baldomar dudó de que hubieran ido todos los policías que estaban afectados al operativo (ver recuadro). En All Boys, el defensor Carlos Soto expresó en Twitter: "Policías federales, un desastre". Ya no era tiempo de fútbol. La violencia, presencia insoslayable de este tiempo, volvía a ser el principal motivo de comentario. Y de dolor, también.

jueves, 6 de junio de 2013

Sabella: "Todavía no decidí si va a jugar Messi"

Lionel Messi recibió el alta médica en Barcelona y viajó a Argentina para incorporarse a la Selección de Alejandro Sabella. Sin embargo, su distensión en el bíceps femoral de la pierna derecha lo mantiene en duda para el duelo ante Colombia del viernes, ante Colombia, en el Monumental.

El técnico de la Selección admitió que aún no definió si Messi será titular ante los colombianos: "Trabajó muy bien. Lo veo rápido. Vamos a ir viendo cómo se va sintiendo día a día. Si no juega, en primera instancia sería volante por delantero, pero lo voy a definir recién mañana", dijo el entrenador argentino en diálogo con Rock&Pop.

En caso de que Messi no juegue, Walter Montillo sería su reemplazante (Lamela también tiene chances, aunque detrás de la Ardilla). En ese caso, la Selección pasaría del 4-3-3 al 4-3-1-2 con el jugador del Santos como enganche.

En tanto, sobre la desafectación de Fernando Gago y la convocatoria de Rodrigo Braña, Sabella explicó: "Estuve manejando diferentes variantes por Gago. Somoza fue uno, pero Braña ya estuvo con el grupo y lo conozco un poco más. Es un tipo con mucha personalidad y carácter".

"Gago es el complemento ideal para Mascherano y Messi a la vez. Es muy probable que juegue Biglia en ese lugar", agregó el entrenador de la Selección.

Por último, Sabella analizó los partidos ante Colombia y Ecuador: "Tenemos una doble jornada muy difícil por la posición de los rivales. La tabla no miente".

miércoles, 5 de junio de 2013

River, el candidato menos afectado por las Eliminatorias

El fútbol argentino no para por la presentación del seleccionado en las Eliminatorias. Ni siquiera cuando varios de los combinados sudamericanos se llevan a jugadores de los equipos que pelean por el título y de los que luchan por no descender. En ese escenario, River tiene un motivo para ilusionarse: no tiene convocados y es el único de los tres que están arriba que no sufre ese problema.

Newell's, el líder del Torneo Final con tres puntos de ventaja sobre River y Lanús, no tendrá en la próxima fecha, la 17, a uno de sus habituales titulares y a otro que lo fue en varios partidos del semestre. Marcos Cáceres, lateral del equipo del Tata Martino está con Paraguay, que se juega una de sus últimas fichas para ir al Mundial. El otro es Rinaldo Cruzado, peruano que ya no pudo estar el lunes contra All Boys por irse con su seleccionado al amistoso con Panamá. Allí se lesionó y es duda para los choques por Eliminatorias.

Lanús es otro que sufre ese problema por duplicado, igual que la Lepra. Guillermo Barros Schelotto no tendrá a dos de sus iniciales, porque Víctor Ayala también fue convocado por Paraguay y Oswaldo Vizcarrondo entrena con Venezuela. Problemas en el Sur, en un equipo que no se reencuentra con el rendimiento del arranque del torneo y necesita ganar para seguir con chances de ser campeón.

River no tiene ese inconveniente. El plantel de Ramón no sufre modificaciones por las Eliminatorias, situación que sí vive su rival del domingo pasado, Argentinos Juniors, que pelea por evitar el descenso. Caruso Lombardi, DT del Bicho, no tendrá al único delantero que utilizó desde el arranque ante el Millonario: Juan Anangonó, convocado por Ecuador para enfrentar a Perú y Argentina.

Los otros equipos que tienen jugadores en la fecha de Eliminatorias, pero no pelean por nada importante en esta recta final son Vélez (Fernando Gago y Gino Peruzzi), Boca (Agustín Orion), Colón (el boliviano Ronald Raldes) y Patronato de Paraná (el boliviano Luis Gutiérrez).

martes, 4 de junio de 2013

All Boys paró a Newell's y el torneo sigue abierto

All Boys es una sorpresa a cada paso. Cuando nadie lo espera se da gustos enormes. Suma, complica, gana ante cualquier encumbrado. Ayer, en su cancha, le ganó al líder Newell's y le ofreció al Torneo Final un desenlace de incertidumbres. Y no fue azar ni casualidad: All Boys ganó porque se mostró superior en varios momentos y porque golpeó en instantes fundamentales. Y así consolidó su curiosa condición de verdugo del equipo rosarino: en el Inicial, el equipo de Romero había sido el único capaz de derrotar a Newell's; ahora, en casa, repitió aquel resultado: otro 2-1 para gritar hasta la disfonía del día siguiente.

Hay otra historia, de todos modos. Gerardo Martino es la cara de la prudencia. Se formó en los días en los que Marcelo Bielsa pasó de Loco desconocido a Loco universal. Caso curioso: el crack que no pintaba para técnico se transformó en el perfecto alumno superador. Y él, que mucho aprendió de los abrazos de la gloria en su paso por Paraguay, brindó una frase en días recientes que invita a la reflexión sobre este Newell's: "Es necesario ganar para obtener el reconocimiento de la historia". Se disiente desde estas líneas: la historia cuenta ovaciones repetidas para equipos sin vueltas olímpicas. En tiempos remotos, como Los Profesores de Estudiantes o La Aplanadora de Masantonio o El Expreso de Gimnasia o aquel Talleres de los años setenta. Y en tiempos recientes, como los Lobos de Timoteo o el Huracán de Cappa. Este Newell's, el del Tata, protagonista de todo, subcampeón reciente, merece ese pedestal más allá de cualquier desenlace de circunstancia.

Es cierto, anoche, bajo el cielo de Floresta, no ofreció la mejor de sus versiones. Eso sí, fue el de siempre en términos de sus ideas: quiso la pelota, trató de tenerla, de manejarla con criterio, de progresar por los costados, de buscar a Ignacio Scocco. Le costó siempre y desequilibró casi nunca. Pero, incluso en el peor de los casos, no dejó de ser el dueño de esa impronta de equipo protagonista y candidato.

Pero enfrente de ese Newell's había un milagro que sigue latiendo: Pep de Floresta, el Pepe Romero, sigue asombrando con su All Boys, el de su corazón y el del campo de juego. El hombre capaz de llorar en su anuncio anticipado de partida es también el técnico capaz de armar un equipo a la altura del puntero. No sólo eso: por un rato, por esos 90 minutos que duró la cita, fue mejor que el único líder del Final. Le ganó por constancia y por contundencia. Supo lo que quería y buscó a su modo. Sin rebusques, sencillo, manso.

Primero, All Boys se puso en ventaja con un golazo de Jonathan Ferrari, luego de una chilena y de un grosero error del arquero Nahuel Guzmán. Luego, ya a los 15 del segundo tiempo, estableció el 2-0 con una cabezazo de Maximiliano Coronel, en el contexto de mil dudas inusuales de sus defensores. Siempre, con una virtud que no es nueva pero que ayer resultó evidente: su capacidad para recortar espacios hacia atrás y así hacerlo sentir a su rival en el reducto de Floresta. Lo saben todos y lo cuentan las estadísticas: es incómodo visitar a All Boys.

Newell's, claro, no podía recorrer otro camino: fue como siempre. Y también como pudo, rozando la desesperación en algún tramo. Descontó cuando restaban 13 minutos, con una aparición -otra vez- de Milton Casco por la izquierda. Siguió yendo. Intentó. Por abajo, por arriba, con centros, con pelotas detenidas, con pequeñas sociedades de sus futbolistas de ataque, con retazos individuales. Así, hasta el descuento que duró cinco minutos. Así, hasta ese final que lo encontró festejando a All Boys. Así, hasta esa preocupación nueva que la derrota le dejó a Newell's. 

lunes, 3 de junio de 2013

Argentinos amargó a River y complicó a Independiente

Si realmente se despidió de la esperanza de ganar el título, tal la sensación que quedó en La Paternal, River lo hizo de uno de los peores modos: dejando una imagen pobre, sin fútbol ni rebeldía, y con fallas individuales más que groseras, como las que cometió González Pirez en las jugadas de los dos goles de Argentinos.

La suerte de River dependerá de lo que ocurra el lunes con Newell's, pero, más allá de eso, no estuvo a la altura de las circunstancias y sufrió una caída de tensión justo cuando el torneo no admite patinadas fuertes como la de ayer.

Argentinos no solo dejó en claro que ya salió del tobogán que parecía conducirlo a la B, sino que ganó con una mezcla de esfuerzo, concentración y oportunismo para golpear dos veces en los últimos diez minutos. Y quedó mucho más cerca de mantener la categoría.

River se encontró con un partido de incomodidades. Dispuesto a que las dimensiones reducidas de su cancha se transformaran en una de sus aliadas, Argentinos le hizo una presión alta ante la que River no supo cómo salir desde el fondo con claridad.

Rodrigo Gómez y Lucas Rodríguez, los juveniles que Caruso Lombardi puso por las bandas en el medio, apretaron arriba cuando tuvieron que defender e intentaron salir rápido abriendo la cancha cuando el local tuvo la pelota. Pero a Argentinos también le costó encontrar profundidad pese a que Hernández mostró destellos de su condición de jugador fino en más de una ocasión. Anangonó corrió casi tanto como un maratonista, pero le faltó olfato de gol.

Con Ledesma seguido de cerca en todo momento, el juego de River no tuvo limpieza. La circulación fluida de balón que el equipo había tenido ante Rafaela esta vez no se vio ni por asomo, pero River inquietó a partir de dos pelotas paradas. Nereo Fernández se quedó con un buen cabezazo de Funes Mori después de un tiro libre de Rojas. Y de un lateral de Vangioni, Luna se la bajó de cabeza a Funes Mori y el remate del mellizo se fue alto.

A los 32, Pitana anuló a instancias del asistente Gustavo Rossi un gol de Lanzini por una posición adelantada que no existió. Ocho minutos más tarde, el árbitro ignoró un agarrón de Rojas a Hernández dentro del área.

Pitana cometió un tercer error en el primer tiempo, al no sancionar con el penal que correspondía a una falta de Flores contra Luna.

Ramón Díaz rompió el esquema con tres delanteros en el arranque del segundo tiempo, pero el ingreso de Ponzio por Iturbe terminó resultando perjudicial para River. Ponzio estuvo impreciso como pocas veces antes y, entre otras, perdió la pelota que desembocó en el córner que le dio a Argentinos la apertura con aquel toque de Barraza entrando por el segundo palo.

El 1 a 0 fue a los 35, tres minutos después de que Funes Mori desaprovechara una de esas jugadas que confirman su perfil de antihéroe. Luego de bajar con un gran movimiento un centro de Rojas, le dio de sobrepique, pero Fernández le tapó el disparo con una atajada que quedará en la memoria de los hinchas de Argentinos.

La indulgencia de González Pirez posibilitó el 2 a 0 antes del cierre, con la definición de Rodrigo Gómez, un juvenil que marcó y jugó como para merecer un aplauso cerrado.

River se quedó del modo menos pensado anoche en La Paternal, donde las viejas sonrisas de Argentinos reaparecieron con todo el esplendor.

Boca y Vélez sólo sumaron frustración

Boca, sin Riquelme y sin Libertadores. Vélez, sin Libertadores y sin Copa Argentina. Los dos para salir de abajo, dos grandes que animaron los últimos torneos y que es raro verlos tan abajo. En la Bombonera, los equipos de dos nueves goleadores como Carlos Bianchi y Ricardo Gareca se enfrentaban para salir de las últimas posiciones.

Sin obligaciones, Boca y Vélez se brindaron a su público y jugaron un partido atractivo. Bianchi fue con un 4-4-2 con Erbes, Somoza, Erviti, Sánchez Miño; Martínez y Blandi. Más Clemente y Marín trepando por los laterales y Caruzzo-Burdisso para aguantar atrás. Gareca, en cambio, puso un 4-3-1-2 con Insúa como enganche, Pratto-Ferreyra arriba. Peruzzi-Razzoti-Romero en el medio y los cuatro del fondo (Cubero, Sills, Domínguez y Papa).

Se detuvo poco el partido en la mitad de la cancha y se jugó mucho cerca de los arcos de Orion y de Sebastián Sosa. Boca casi siempre cargó el juego por izquierda, porque Sánchez Miño se transformó en el conductor ante la ausencia de Román que abandonó la concentración por un cuadro de anginas. Y desde ese sector llovieron centros sobre el área rival que casi siempre despejaron los defensores.

Un pelotazo, una falta de Caruzzo sobre Ferreyra y un tiro libre perfecto para Insúa. El 10 contó los pasos, tomó carrera, se perfiló y sacó un zurdazo hermoso por encima de la barrera que se clavó en el ángulo superior izquierdo de Orion. Golazo y 1-0. Con la ventaja, Vélez fue un poco más y hasta pudo haber aumentado tras una gran jugada en la que la tocaron Insúa, Papa y Pratto sin que la pelota tocara el césped. La volea del delantero se la quedó Orion.

Pero después Boca le robó la pelota a su rival por el buen trabajo de Erviti, la presión de Clemente y el manejo de Sánchez Miño. A los 34, el zurdo se la pisó a Cubero y tocó para Clemente que habilitó a Erviti, siempre por izquierda. Centro al segundo palo y frentazo cruzado de Blandi para poner el empate. Ahora Boca era el que dominaba, siempre a espaldas de Cubero, siempre por izquierda. Y pudo irse al vestuario en ventaja, pero Sosa le ahogó el grito a un derechazo cruzado de Marín.

El segundo tiempo mantuvo la intensidad, pero bajó el nivel. La falta de inspiración de los delanteros de ambos equipos llevaron al partido al terreno de las imprecisiones. Sánchez Miño siguió siendo el mejor jugador del partido, con su gambeta de pie a pie tuvo la victoria con un zurdazo cruzado que se fue por encima del travesaño y sobre el final vio la roja por pegarle un codazo al pibe Romero (Maglio también debió expulsar a Cubero por pegarle al volante zurdo de Boca, minutos antes).

Al final, Boca y Vélez empujaron mucho y jugaron poco. Intentaron ganarlo de arremetida y no encontraron espacios. Gareca puso a Bella primero y a Rescaldani después, pero inquietó poco a Orion. Bianchi probó con Lautaro Acosta por derecha y fue protagonista de una corrida electrizante por derecha que terminó en el área. Sebastián Domínguez apenas lo tocó y el Laucha se zambulló. Maglio le mostró la amarilla. Y no pasó nada más. Boca (19° con 14 puntos) y Vélez (18° con 15) volvieron a demostrar por qué están tan lejos de los punteros y tan cerca del fondo de la tabla.

domingo, 2 de junio de 2013

Hubo poquito fútbol y hubo mucho cero

Esta vez no hay especulación que valga para Independiente. Esta vez no tiene que esperar a los resultados de Argentinos (recibe hoy a River) y de San Martín de San Juan (visita mañana a Tigre) para saber si el 0 a 0 de ayer con Estudiantes suma o resta. Ya lo sabe, Independiente: perdió dos puntos y un litro de sangre en el Libertadores de América. No pudo quebrar al equipo platense que le planteó un partido feroz en la mitad de la cancha. Así, el empate se pareció más a una derrota para el Rojo, que a falta de tres fechas para el final continúa sin asomar la nariz en el océano de fuego del descenso.

Tardó todo un tiempo Miguel Brindisi para caer en la conclusión que la moneda que se jugó con el ingreso de Fabián Monserrat como volante derecho por Adrián Fernández, pasando Daniel Montenegro a la delantera, lejos estuvo de aportarle soluciones. Porque el Rolfi , como wing derecho, quedaba afuera de la generación de juego y tampoco lastimaba. Porque Fabián Vargas, el hombre que corta y distribuye en el conjunto de Avellaneda, tenía al ‘10’ a un kilómetro de distancia.

Sin sociedades es difícil crear.

Más aún cuando Estudiantes basó su hipótesis del encuentro en presionar al doble cinco rival y ver si Duván Zapata, el faro del Pincha , podía inventar algo en soledad.

Con el circuito de distribución anegado, los pelotazos a espaldas de los centrales de Estudiantes abundaron sin efecto positivo. Lo más cerca que estuvo el conjunto de Avellaneda en la primera parte fue un tiro libre de Montenegro que controló Gerónimo Rulli.

Brindisi, entonces, cambió. Adentro el goleador Fernández, afuera Monserrat y Rolfi de enganche. Dos minutos tardó Montenegro para, ya con el arco de frente, romper la pelota contra el travesaño. Mauricio Pellegrino también movió fichas: Carlos Auzqui pasó a la izquierda y Maxi Núñez aportó un par de centros por derecha para las cabezas de Marcos Gelabert, primero, y de Zapata después, aunque sin puntería. Nada más.

Lucas Villalba respondió por izquierda. El lateral hizo estirar a Rulli con un disparo cruzado y asistió a Montenegro para la más peligrosa de los 90 minutos. El frentazo del Rolfi se metía, pero el desvío en Leandro Desábato se robó el festejo local.

Párrafo aparte para Rodrigo Braña (debió ser expulsado por doble amarilla, al igual que Germán Ré), que se multiplicó para bancar el avance adversario y le avisó a Alejandro Sabella que no se quiere quedar afuera de la Selección.

Independiente restó dos puntos. Todavía puede salvarse, pero dejó escapar otro tren para alcanzar a Argentinos y se quedó parado en el andén con la mirada perdida. Pensando, además, en que si San Martín gana mañana, lo pasará...

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