viernes, 31 de agosto de 2012

Tigre se metió en octavos


La segunda, para Tigre, fue la vencida. Había jugado este torneo, la Copa Sudamericana, en 2009, pero su periplo por el continente, en realidad, no había traspasado la frontera Argentina: aquella vez lo eliminó San Lorenzo en primera fase. Esta vez, sin embargo, se sacó la espina de clasificarse a la segunda ronda. Los de Victoria terminaron ganando bien y pasaron de ronda merecidamente, aunque quizás con cifras excesivas.

Con la victoria como visitante en el partido de ida (2-1), Tigre salió a jugar con intenciones claras. Rodolfo Arruabarrena planteó un 4-4-2, con las dos líneas bien comprimidas y compactas. La premisa, no de defenderse a rajatabla pero sí de cederle la iniciativa a su rival, quedó demostrada en la pasividad de los laterales, que nunca pasaron al ataque. El local fue por demás práctico: llegó dos veces con peligro al arco rival y convirtió dos goles; primero por intermedio de Diego Ftacla (un delantero que mostró cosas interesantes, sobre todo jugando de espaldas al arco), tras un gran centro a la carrera de Martín Galmarini; luego, por un penal ejecutado con gran precisión por Gastón Díaz. Se vio en los de Victoria un equipo aplomado, sereno y seguro de sus armas.

Aún así, la defensa del equipo del Vasco se mostró dubitativa, evidenciando los mismos problemas que lo aquejan en el torneo local. Argentinos le generó peligro por arriba permanentemente. En el segundo tiempo, la última línea local levantó un poco su nivel, pero aún así pasó sobresaltos.

Argentinos, por su parte, pecó de inexpresivo. Su entrenador, Leonardo Astrada, tuvo la sana intención de ir a buscar el partido desde el arranque y desde el esquema, con tres defensores y tres delanteros. Pero cometió un error conceptual: jugó con dos extremos y no ubicó en el medio un 9 de área. En realidad, la referencia estaba, pero Leonel Núñez (de él se trató) no sintió la posición y, casi permanentemente, salió de entre los centrales para tirarse unos metros más atrás y ser partícipe del armado de juego. Al conseguir desbordar Ciro Rius y Leandro Barrera, entonces, debían tomarse un segundo más para buscar la descarga. Eso le permitía a los defensores y volantes de Tigre acomodarse en el campo y, así, la visita nunca pudo encontrar al anfitrión mal parado. Por eso Argentinos tuvo una sola chance neta, con un remate de Rius que se fue muy cerca del poste izquierdo de Javier García. Y por eso facturó por duplicado el local.

La misma tónica de la primera etapa se vislumbró en la segunda. La presencia de Pablo Hernández hizo más incisivo a Argentinos, que se acercó con el descuento y tuvo dos chances para empatar el partido apenas después. Hubiese sido un golpe de efecto muy grande, ya que lo hubiera dejado a sólo un gol de la clasificación. Sin embargo, ya con el rival jugado en ataque, Tigre lo liquidó con dos corridas de Galmarini de contraataque, una definida por Pío y otra por él mismo. Demasiado, tal vez, pero justo al fin.

Colón eliminó a Racing y avanza en la Copa


Falta poco más de un mes para el 12 de octubre y Colón se ilusiona con descubrir América. Tiene de capitán del barco a un Torero, español de nacimiento, que juega, que hace jugar y que además hace goles: Iván Moreno y Fabianesi. Pero más que un principio de descubrimiento, anoche fue un encuentro de dos culturas futbolísticas: una paciente y equilibrada y la otra vertiginosa e irregular. Colón sigue en carrera en la Sudamericana: ahora jugará con el vencedor de Mineros o Cerro Porteño. Mientras que Racing, despidió un agosto cargado de frustraciones y sin copas...

Esa ráfaga inicial de Racing, sostenida esencialmente por la gambeta endiablada y por una velocidad sorprendente del chico Ricardo Centurión marcó a las claras las intenciones de los locales. Fue a buscarlo con todo. Sin darle respiro a un Colón que arrancó el partido un tanto confundido.

Fueron ocho minutos a pura explosión. A los 2, llegó el primero: una apilada fenomenal de Centurión (dejó en el camino a 4 rivales) terminó con un bombazo que rebotó en los guantes de Diego Pozo. El rebote lo encontró a Javier Cámpora en soledad. Gol. Descuento. Y al ratito nomás, el ex Huracán otra vez puso su botín para un grito cargado de euforia, de esperanza. Sin embargo, cuando partió el centro desde la derecha el delantero estaba en posición adelantada.

Después de esa jugada, extrañamente, Racing bajó una marcha y Colón logró hacer pie. Todo se hizo más trabado en el medio. La velocidad de Centurión y Fariña ya no sorprendía a los santafesinos. Entonces, por momentos, pese a que seguía siendo el dominador de las acciones, no lastimaba. Con concentración y firmeza en los volantes (Bastía y Prediguer), la visita emparejó la cuestión.

Racing insistió con Zuculini más retrasado, con Aued suelto y con Pillud trepando por el lateral. Le faltó claridad cada vez que llegaba a tres cuartos de cancha. Le fue imposible generar jugadas peligrosas. No pudo. No supo. Fue más ganas, empuje, que precisión.

Colón, que se aferró a la paciencia, paulatinamente, comenzó a trabajar la pelota, a hacerla circular en el mediocampo, con Moreno y Fabianesi y Mugni. De todas maneras, en la primera parte, la única aproximación fue un cruce milimétrico de Cahais ante Gigliotti.

Zubeldía hizo un cambió en el entretiempo: sacó a Pillud con una molestia y lo mandó a la cancha a Corvalán (Lluy pasó al lateral derecho). Pero ese cambio nada cambió. Los dirigidos por Sensini salieron a jugar con más atención, con menos presiones...

Se abroquelaron bien atrás, se agazaparon a la espera de una contra; una contra que llegó a los 20 minutos. Bastía ganó en lo alto un pelotazo largo, a dividir. La pelota cayó en el botín derecho de Moreno y Fabianesi, quien habilitó magistralmente a Gigliotti. El delantero se fue solo al gol: el ex san Lorenzo definió por debajo del cuerpo de un desesperado De Olivera.

Ese gol terminó de minimizar las voluntades de Racing y potenció los ánimos de Colón. El golpe de nocaut estaba al caer. Las grietas defensivas de Racing eran groseras. Por eso, no extraño que a los 28, el más destacado de la noche, Moreno y Fabianesi, sentenciara la llave con un latigazo que se desvió en la humanidad de Corvalán.
Quedó, de ahí hasta el final, los lamentos y los nervios de Racing (fue expulsado Vietto) y el equilibrio y la paciencia de Colón.

jueves, 30 de agosto de 2012

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Real Madrid amargó al Barcelona y se quedó con la copa


"¡Por fin!", bramó José Mourinho con el pitido final de la segunda Supercopa de España. Su equipo, Real Madrid, venció a Barcelona por 2-1 en el Santiago Bernabéu, se quedó con el título y cortó una racha de siete partidos sin triunfos en el clásico como local.

Terminó sufriendo el Madrid ante el mejor equipo de fútbol ¿de la historia? Es que dejó pasar la chance de golear a su rival y si al Barsa lo dejás vivo...

Los primeros minutos fueron apabullantes para la visita. Real Madrid fue una máquina y estuvo certero para aprovechar los errores que cometió su rival. Como Angel Di María en la última pelota del partido de ida, en el Camp Nou, cuando lo apuró al arquero Víctor Valdés y selló el 2-3. En los primeros 20, Javier Mascherano, que cumplió 100 partidos con la camiseta del Barsa, falló un rechazo tras un pelotazo de Pepe. Gonzalo Higuaín se fue derechito al gol: definió de derecha, a ras del piso para convertir su tercer gol consecutivo en tres partidos como titular y poner el 1-0.

A los 18, llegó el 2-0. Otro pelotazo a espaldas de los centrales del Barcelona. Cristiano Ronaldo le gana a Piqué, se la lleva con un taco lleno de magia. Con tiempo y espacio, se acomodó en el área y sacó un derechazo que Valdés desvió pero no pudo evitar que se clavara en la red. Rapidito, ventaja de dos goles y un Barcelona desconcertado.

En ese momento parecía que el Real Madrid iba a golear a su rival. Lo tuvo Di María, también Cristiano Ronaldo, Higuaín dispuso de otro mano a mano que esta vez le tapó el arquero y a los 27 Adriano vio la roja. Un nuevo pelotazo que sobró a los defensores visitantes, otra vez Cristiano se escapaba y el lateral lo bajó: roja directa.

Con uno menos, Barcelona estaba perdido en el campo. Real Madrid lo desbordaba por todos lados y las balas picaban cerca del arco de Valdés. Pero Tito Vilanova mandó a la cancha a Montoya, rearmó la línea de cuatro en el fondo y aunque prescindió de Alexis Sánchez en la delantera le devolvió el orden a su equipo, que de a poquito se adueñó de la pelota.

En el último minuto de la primera mitad, Lionel Messi clavó un tiro libre perfecto contra el palo derecho de Iker Casillas y descontó para el Barsa que con un empate se quedaba con la copa. Pero en el complemento, el Madrid esperó para lastimar de contra y el Barsa casi nunca pudo entrar. Lo tuvo Pedro tras un gran pase de Mascherano, pero Casillas le ahogó el grito. Pudo ser de Montoya primero y de Jordi Alba después, los laterales que llegaban por sorpresa al área local. Pero la falta de precisión en la definición agotaba las chances del Barcelona.

Se fueron consumiendo los minutos y Real Madrid le dio forma a una victoria que se hizo desear. Parecía que el estigma volvía a aparecer cuando Higuaín estrelló en el poste una chanche inmejorable. Y sobre la hora, cuando Messi encaró de derecha hacia el medio y sacó el latigazo de zurda se pararon los corazones en el Bernabéu: la pelota se fue al lado del palo derecho de Casillas y el Madrid respiró hondo para poder gritar campeón.

Independiente dejó a Boca afuera de la Copa


Independiente pudo sostener sin problemas el cero en su arco y le dio a Américo Gallego la primera alegría en su regreso al club. En el Libertadores de América, el equipo que hoy fue dirigido por Enrique Borrelli (ayudante del Tolo) empató sin goles ante Boca y se metió en octavos de final, favorecido por el 3-3 de la ida.

Durante el primer tiempo, los dos equipos se alternaron en el dominio, aunque exhibieron las mismas falencias: la lentitud en el traslado y la falta de precisión. Pero fue Boca el que estuvo más cerca. El uruguayo Santiago Silva remató cruzado afuera a los 17 minutos, en la más clara.

En la segunda parte, el ingreso de Lautaro Acosta le dio algo de vivacidad al conjunto de Julio Falcioni que, enseguida, contó con un estímulo que pudo favorecerlo: la tempranera expulsión de Tuzzio. El defensor vio la roja a los 50 segundos al recibir su segunda amarilla por parte del árbitro Néstor Pitana.

Pero Independiente, a contramarcha de lo que la gran mayoría podía imaginar, no se refugió excesivamente atrás, dividió la tenencia de la pelota e intentó cambiar el golpe por golpe. Boca, a pesar de la superioridad numérica, apostó casi con exclusividad a los pelotazos aéreos, a tirarle centros a Silva, Somoza o Viatri, en vez de tratar de hilvanar por abajo, para comprometer a una defensa roja que alternaba buenas con malas.

En ese ida y vuelta de acciones de riesgo, el elenco visitante tuvo una clara situación con un cabezazo de Silva que se fue desviado, otro frentazo de Somoza que salió al lado del palo y un remate mordido de Acosta que controló bien el correntino Hilario Navarro.

El conjunto de Falcioni insistió sin claridad y con todas sus limitaciones de armar juego (extraña horrores a Román Riquelme) y se fue entregando una imagen discreta. Lo de Independiente no fue mucho mejor. Pero, por lo menos, el Rojo supo reducir los espacios, administró con mayor fluidez el balón (pese a que lo tuvo menos) y le entregó una inmensa alegría a su gente. El próximo rival saldrá de Liverpool de Uruguay y Envigado de Colombia.

martes, 28 de agosto de 2012

Falcao volvió a ser el verdugo de Bielsa


Marcelo Bielsa suma problemas con el Athletic de Bilbao. Este lunes, el equipo del Loco se reencontró con el temible verdugo de la final de la Liga de Europa y volvió a sufrir. Fue derrota 4-0 en el Vicente Calderón, ante el Atlético de Madrid de Diego Simeone, que volvió a contar con un Radamel Falcao imparable: hizo tres goles.

El colombiano, que el pasado 9 de mayo hizo dos goles para darle un título a su equipo y a la vez amargó a un Bielsa que llegaba con toda la ilusión, abrió la cuenta para el Atlético a los 19 minutos. Falcao venía de convertirle dos dobletes al Athletic en sus anteriores dos presentaciones.

El segundo llegó cuando se moría el primer tiempo, a los 42, y el tercero, cuando se jugaban 12 del complemento. Suficiente para que Bielsa sume su segunda derrota en dos partidos en la liga, con nueve goles en contra y tres a favor. En el debut perdió por 5-3 con el Betis en Bilbao.

El equipo de Simeone tuvo entre los suplentes a Daniel Díaz, ex defensor de Boca, que viene de jugar en el Getafe. El cuarto gol llegó a los 39, por parte de Tiago.

Colon le gano a Estudiantes y es el único puntero


Colón de Santa Fe se convirtió esta noche en el nuevo líder del torneo Inicial. Como visitante, venció por 2-1 a Estudiantes de La Plata, en el partido que cerró la cuarta fecha, y superó a Boca, quien hasta esta tarde era el único equipo en la cima del campeonato.

Maximiliano Caire, a los 31 minutos de la primera etapa, e Iván Moreno y Fabianesi, a los 40 de la segunda, de penal, anotaron los goles del equipo santafesino, que suma 10 unidades. Guido Carrillo, a los 33 del complemento, había igualado para Estudiantes.

El equipo santafesino pasa por un gran momento. En la semana venció por 3-1 a Racing en la ida de la segunda fase de la Copa Sudamericana y este jueves llegará a la revancha siendo el único líder. El domingo, en tanto, recibirá a River por la quinta fecha del torneo Inicial.

lunes, 27 de agosto de 2012

Tevez salvó al City


No está Sergio Agüero, lesionado. Y Mario Balotelli, el desfachatado delantero italiano, es puro desconcierto. El Manchester City pierde ante Liverpool y no encuentra el rumbo. Entonces aparece Carlos Tevez y se disfraza de héroe. Arma la jugada del primer gol y luego marco el segundo de su equipo en Anfield. Sí, Carlitos la rompió y fue la figura en el 2-2 de visitante. 


Igual que hace una semana atrás, Carlitos se anotó en el marcador. Esta vez fue con una definición impecable para establecer el empate definitivo. El ex Boca recibió una mala entrega del checo Skrtel, quedó mano a mano con el arquero Reina, lo eludió y empujó la pelota a la red cuando quedaban apenas 10 minutos para el final. En el festejo hubo dedicatoria del delantero. "Villa La Ñata", decía su remera, en homenaje al barrio con el que colabora. 


Fue un merecido premio para Tevez, que también había sido fundamental en el primero del City: desborde y centro por la derecha que Yaya Touré mandó a la red tras una serie de rebotes para poner el 1-1 a los 18 del complemento. Un Tevez rápido. Habilidoso. Que había avisado a los 18 minutos del primer tiempo cuando dejó en el camino a Reina y, desde un ángulo cerrado, probó al arco. La pelota dio en el palo. 


Tevez está atravesando un gran momento. Ya había insinuado su mejoría en la final de la Community Shields (algo así como una supercopa inglesa), cuando marcó el gol de la victoria en el 3-2 sobre Chelsea. Y provocó el elogio de Mancini: "Estoy muy contento hizo una buena pretemporada. Su nivel es mejor que el de la temporada pasada porque creo que este año quiere jugar al fútbol".


La ovación que le regalaron sus hinchas en el Anfield, tras el empate, fue una caricia para Carlitos. Es que con su definición salvó al City de la derrota (Zabaleta fue titular en la visita y Skrtel y Suárez marcaron para Liverpool) y su nivel va en ascenso. 

Racing dejó pasar la oportunidad de ser puntero


Racing visitaba a Lanús sabiendo que una victoria, al menos hasta el lunes, lo hubiera dejado en la cima de las posiciones del Inicial. Pero el empate en 1, con goles de Gonzalo Castillejos de penal para el Granate y Hauche para la Academia, lo dejó un punto del líder, Boca.

De movida, era Lanús el que llevaba el juego al campo contrario, merced de la presión que ejercían sus volantes y delanteros. Racing, con Centurión y Pérez Guedes por las bandas de su mitad de cancha, buscaba salir. Y en una contra llegó la primera aproximación de los dirigidos por Luis Zubeldía. Hauche robó la pelota en las proximidades del círculo central y rápido y de zurda habilitó su compañero de ataque, Sand. El campeón con Lanús le ganó en el pique a Araujo y cuando soltaba el zurdazo, el lateral se recuperó y llegó a trabarle el remate que pudo tapar el arquero Marchesín.

Con los minutos, el trámite del juego parecía quedarse únicamente en las buenas intenciones de ambos. Es que si bien jugaban la pelota al ras del piso, tanto Lanús como Racing carecían de profundidad en sus ataques. En el Granate, la falta de fútbol hace extrañar la mejor versión de Diego Valeri, que ocupa un lugar en el banco de suplentes. Cuando la falta de situaciones comenzaba aburrir, un cabezazo del defensor debutante, Migliónico, exigió al arquero de Lanús, que alcanzó a retener la pelota.

Cuando las emociones no aparecían, el arquero De Olivera tapó una pelota abajo y dio un rebote que derivó en Castillejos. Migliónico fue al piso dentro del área chica y tocó al delantero que no dudó dejarse caer exageradamente. Vigliano, sin dudar, pitó penal. Y el mismo delantero cruzó el remate desde los 11 metros para cerrar los primeros 45 con Lanús arriba 1-0.

Pero Racing, de los pies de su mejor hombre, reaccionó. A los 21, Centurión armó una buena jugada por la izquierda y habilitó entre dos hombres a Hauche, que luego de un rebote en Goltz y desde adentro del área, marcó el empate para el equipo e Avellaneda, que a falta de 24 minutos lo dejaba a un festejo de lo más alto de las posiciones del certamen.

La Academia no supo aprovechar el envión que le daba el empate en los algo más de 20 minutos con los que contó para denivelar, y el empate, cuando Vigliano pitó el final, le quedó bien al encuentro, más allá de que por momentos Lanús haya demostrado mayor ambición. Antes del cierre, por doble amonestación, quien marcó el 1-1 para Racing, Hauche, vio la roja, por lo que no podrá jugar la semana próxima ante San Martín de San Juan.

Messi le dio otra gran alegría al Barcelona

La pasaba mal Barcelona en su visita a Osasuna. Porque perdía 1 a 0 y quedó expuesto muchas veces en el segundo tiempo. Sin embargo, una ráfaga goleadora de Lionel Messi fue suficiente para cambiar las cosas: en apenas cuatro minutos marcó dos goles para que su equipo lo diera vuelta.

Primero cuando a falta de quince minutos para el final del encuentro consiguió el empate al empujar un centro de Alexis Sánchez. Y luego cuando recibió en el área un pase de Jordi Alba y la puso pegada al palo de Andrés Fernández para culiminar una gran jugada colectiva.

Se trata del tercer encuentro consecutivo de la temporada en que Messi marca goles y el segundo doblete. En la primera fecha le había marcado dos en la victoria 5-1 al Real Sociedad y entre semana convirtió uno en el triunfo del equipo catalán por 3-2 sobre el Real Madrid.

En el primer tiempo Josebo Llorente abrió el marcador para los locales tras el primer cuarto de hora. El delantero definió tras un centro muy pasado al segundo palo de Lamah. Antes de eso, Tello no pudo adelantar al equipo catalán cuando estrelló un derechazo en el palo. Luego, Barcelona tuvo varias situaciones, pero el arquero Andrés Fernández se encargó de mantener la ventaja.

Getafe 2 - Real Madrid 1. En segundo turno salió a jugar el Real Madrid en el Coliseum, el estadio del Getafe. Tras el empate en el debut de la Liga ante Valencia en el Bernabéu, el equipo de José Mourinho buscaba la recuperación. Pero cayó e hizo ruido. Comenzó arriba en el marcador con un buen gol de Gonzalo Higuaín (había marcado en el 1-1 de la primera fecha) que definió de zurda tras un pase de Angel Di María. Pero en el complemento, el local se repuso y dio vuelta el marcador. Primero alcanzó la igualdad con un cabezazo de Valera, a los 7 minutos. Y en una contra furiosa que comandó Colunga terminó con un remate violento de zurda de Barrada para sellar el 2-1. Flojo arranque del Merengue.

Granada 1 - Sevilla1. En el clásico andaluz (Federico Fazio fue titular en la visita), el local se puso en ventaja por un tanto de Mikel Rico, pero Negredo igualó para Sevilla que aguantó hasta el final con diez hombres tras sufrir la expulsión de su arquero Diego López a los 34 del primer tiempo.

Valencia 3 - Deportivo 3. Con Alberto Costa y Fernando Gago (fue reemplazado con una molestia) como titulares, el local se puso 3-1 pero los gallegos alcanzaron el empate. Soldado -2- y Feghouli anotaron para el equipo que conduce Mauricio Pellegrino, mientras que Aguilar -2- y Pizzi lo hicieron para la visita.

La segunda fecha se cierra mañana con Athletic de Bilbao-Atlético de Madrid, en un nuevo duelo entre Marcelo Bielsa y Diego Simeone y Valladolid-Levante.
Ayer, Rayo Vallecano le ganó 2-1 a Betis y quedó como líder con 6 puntos. Alejandro Domínguez, el ex River, estuvo en el banco y no ingresó. Uno que no pudo festejar fue Español (el arquero Cristian Alvarez fue titular y Juan Forlín entró en el segundo tiempo), dirigido por Mauricio Pochettino, que cayó por 2 a 1 con Zaragoza (Franco Zuculini y Leonardo Franco, suplentes). Celta de Vigo, con Augusto Fernández y Gustavo Cabral, perdió con Real Sociedad 2-1. A su vez, Málaga, conducido por el chileno Manuel Pellegrini que tuvo como titulares a Caballero, Demichelis y Buonanotte, empató 1 a 1 de local con Mallorca.

River cayó en la trampa de un San Lorenzo que hizo su negocio

De clásico sólo tuvo el marco, el duelo de hinchadas, la certeza de que esas dos camisetas representan una parte importante de la historia del fútbol argentino. El juego no estuvo ni por asomo a la altura de lo que se esperaba. River quiso y buscó en todo momento, pero volvió a demostrar que le cuesta una enormidad resolver los partidos cerrados y que en el Monumental está lejos de sentirse cómodo. San Lorenzo le opuso un planteo ultra conservador, al mejor estilo catenaccio, y ratificó que mientras lo conduzca Caruso Lombardi será un equipo al que no le importarán las formas sino el fin. En definitiva, el desangelado 0 a 0 le sentó mucho mejor a San Lorenzo.
El sábado a la noche, Caruso Lombardi reconoció que para armar el equipo tuvo más en cuenta el aspecto físico que el futbolístico de sus jugadores. Su idea era que saliera un partido trabado, de fricciones y pocos espacios. Y el clásico fue así: un compendio de imprecisiones, un duelo táctico en el que River no supo cómo quebrar el cerrojo rival y en el que San Lorenzo aguantó con dos líneas de cuatro pero casi sin preocuparse por el aspecto ofensivo del juego.

Paradójicamente, fue San Lorenzo el que dispuso de la jugada más clara del partido: aquel tiro de Jara que dio en el travesaño luego de un buen centro de Furch (importante para aguantar las pelotas con inteligencia) y de un flojo cierre de Mercado. Después, San Lorenzo volvió a inquietar con un cabezazo de Aguiar que pasó cerca, también en la etapa inicial. Ya en el segundo tiempo, San Lorenzo acentuó su postura defensiva, al punto de que no tuvo ninguna chance para convertir.

Ambicioso pero poco claro, a River le cuesta jugar frente a los equipos que salen a esperarlo. Le pasó en la mayoría de los partidos de la B Nacional y le ocurrió también en los dos primeros encuentros del torneo Inicial: la caída ante Belgrano (más allá de que no mereció perder) y el empate de ayer. De visitante, los rivales se ven obligados a atacarlo un poco más y, cuando surgen los espacios, sí logra convertirse en el equipo rápido y punzante que pretende Matías Almeyda: al menos, eso fue lo que pasó en los triunfos ante Estudiantes y Tigre, en La Plata y Victoria.

Las dificultades de River nacen en la salida. Por lo general, los rivales dejan libre a Ramiro Funes Mori, cuyas limitaciones técnicas lo hacen dudar más de lo aconsejable cada vez que tiene la pelota. Maidana y especialmente González Pirez tampoco se muestran seguros con la pelota y ése también es un déficit que complica el armado de juego. En el medio, el único que estuvo a la altura del clásico fue Ponzio, un león para quitar que en el primer tiempo hasta se convirtió en el jugador más peligroso de River. A fuerza de ímpetu y buen manejo, llegó varias veces con claridad hasta la puerta del área y en una de esas jugadas obligó a una gran volada de Pablo Migliore.

Ante rivales que se cierran tanto como ayer San Lorenzo, la clave es encontrar buena circulación del balón y desequilibrio por las puntas. Y fueron contadas las veces en que River logró conjugar esas cuestiones. Almeyda buscó un revulsivo, primero con el ingreso de Juan Cazares por Lanzini y luego con el de Daniel Villalva por Sánchez. Pero poco cambió: apenas la sensación de que el ecuatoriano y el Keko podrían inventar algo que nunca ocurrió. Hubo un disparo alto y un cabezazo a las manos de Migliore de Rogelio Funes Mori, y un tiro de Ponzio que el arquero atajó en dos tiempos.

Caruso apostó por uno de esos esquemas que terminan siendo un arma de doble filo para los técnicos. Como San Lorenzo se llevó lo que buscó, la igualdad le dio aire. Una caída, en cambio, lo hubiera dejado en el centro de todas las críticas, y más luego de que en el final lo sacara a Jara (delantero) para poner a Augusto Alvarez (mediocampista). Está vez consiguió el resultado que quería, pero el hincha de San Lorenzo difícilmente se haya sentido identificado con el modo de jugar de su equipo. ¿River? River sabe que necesita con urgencia una fórmula para resolver los partidos cerrados.

domingo, 26 de agosto de 2012

Cristian Díaz presentó su renuncia tras una nueva derrota de Independiente


Todo en Independiente es un pelotazo en contra. Desde esa barrida desgraciada de Tuzzio (para colmo es quien tiene el canto más afectivo de la hinchada) que le abrió a Arsenal el camino rumbo a la victoria hasta esa pelota de oro que Rosales le puso a Farías y el Tecla, desafinado para el gol, no le acertó al arco en la primera etapa. A Independiente no le dan los números en la tabla de promedios pero tampoco le cierran las cuentas con el juego, por eso sumó dos puntos sobre 12 posibles y todavía no sabe lo que es gritar un gol en el torneo Inicial. Independiente se prende fuego en una caldera que arde con el descenso, que ya consumió la poca paciencia reinante y que le dio el último hervor a la carrera de Cristian Díaz como entrenador del plantel.

Anoche pasó lo que empezó a intuirse sobre el cierre de la etapa inicial. Que Arsenal, desde el astuto planteo de Gustavo Alfaro, jugó un período -el primero- para acentuar el desgaste físico y espiritual de un equipo que se exprimió como un limón el miércoles pasado frente a Boca y aguardó el momento en que el local se desequilibrara para ajusticiarlo con el formato de un verdugo frente al condenado.

Aquella verdad absoluta del fútbol, esa que asegura que el orden siempre le gana el desorden, quedó demostrada anoche otra vez, una más. Cuando Independiente creyó que el único camino que le quedaba para ganar era el de la prepotencia, el de ir e ir persuadido de que por presión iba a encontrar lo que no podía por su pobreza en el juego, a Arsenal se le abrió la ventana que estuvo esperando desde que el cuerpo técnico y sus dirigidos empezaron a plantear el encuentro en el Libertadores de América.
Arsenal sigue dando muestras de la madurez que ha alcanzado. Siempre, hasta en los momentos que el Rojo diluyó una de sus mejores virtudes, la del juego externo, neutralizando a Carbonero y Aguirre, el conjunto de Sarandí jamás perdió la línea. Con ese líder defensivo que es Lisandro López, el humilde aporte de dos laterales prolijos como Nervo y Kruspzky, la capacidad para recuperar y jugar de Marcone y Ortiz más la entrega sin límites de los dos delanteros, Lugüercio y Zelaya.

Es verdad que hasta los 20 minutos finales el ganador no había producido demasiado en ataque. Lugüercio estuvo a punto de aprovechar un horror de Russo, Carbonero disparó un par de bombazos desde lejos y Ortiz no conectó con justeza una tijera con la que quiso terminar aquel centro de Aguirre. Claro, hasta que entró Benedetto, quien con los músculos frescos y los tanques llenos de oxígeno aprovechó el trajín que había acumulada la defensa roja.

El gol en contra de Tuzzio terminó por volarle la cabeza a Independiente. Porque enseguida llegó la expulsión de Vargas y la multitud entendió que, decididamente, en esta temporada no habrá mucho más que pelearle al descenso a cara descubierta. Tan despatarrado como abierto estaba Independiente que el contraataque que inició Lisandro López, encabezó Zelaya y definió Benedetto fue apenas la cristalización de una sensación que debía terminar en la red.

Ya está. El técnico se fue. El equipo está frágil como el cristal. Y no es poca la gente que empezó a convencerse de que historias como la de River no son fantasía. Y que pueden volver a repetirse.

viernes, 24 de agosto de 2012

El Barsa gritó por Messi y se amargó por Valdés


Barcelona pegó primero en la final de la Supercopa española, que enfrenta al ganador de la Liga y al campeón de la Copa del Rey de la pasada temporada. Fue 3-2 al Real Madrid en el Camp Nou, con un gol de Lionel Messi, de penal. Angel Di María anotó el descuento final para el Merengue, que será local en la revancha.

Con los dos equipos que más miradas atraen en el Mundo en cancha, lo que menos se puede esperar es un partido aburrido. Y hasta que llegó el primer gol, en el segundo tiempo, fue poco lo atractivo de este Barcelona-Real Madrid, el primero de la temporada. El comienzo del partido mostró una tendencia, pero pocas emociones.

Real Madrid salió algo más decidido, pero le duró muy poco la pelota en los pies al equipo de José Mourinho. Barcelona tomó muy rápido el dominio del encuentro y empezó a manejar el juego como acostumbra hacer, diferente a lo visto en los últimos clásicos, en los que se repartieron la posesión.

Los números no mentían con el correr de los minutos. Barcelona 76% de posesión, contra un 24% de su rival. Pero el resultado no se iba a mover en esa primera etapa, pese a dos chances que tuvo Messi, que no terminaron en gol porque el rosarino aún no había ajustado la mira.

En el segundo, la tendencia del inicio era similar a la de todo el primer tiempo. El local con la pelota en los pies y su rival esperando la chance de lastimar de contra o con alguna pelota parada. Fue así que llegó el primer desnivel. A los 9 minutos, el alemán Ozil envió en tiro de esquina al primer palo del arco de Víctor Valdés y Cristiano Ronaldo apareció delante de Sergio Busquets, para meter su cabeza y marcar el 1-0.

Sorpresivo, sí. Pero necesario para que el Barcelona reaccionara y fuera por el empate de manera muy rápida. De hecho, en la primera jugada, Javier Mascherano sacó un pase espléndido en profundidad para Pedro, que recibió a espaldas de Sergio Ramos y consiguió el empate. Sí, tan solo unos segundos después del golpe del Merengue, que ya quedaba casi sin efecto.

Ese gol iba a ser el de la motivación para el Barcelona. Iniesta y Xavi aceleraron su juego y aparecieron ante la intermitencia de Messi. Y fue al mediocampista que le dio el título a España en la final del Mundial, al que le cometieron una falta en el área a los 23 minutos, para que La Pulga, inmediatamente, convirtiera el 2-1 de penal. El rosarino, así rompía una racha de 432 minutos sin anotar ante su clásico rival, al que ya le hizo 14 tantos.

Haber dado vuelta el marcador no fue suficiente para el Barcelona. Iba a ir por más y la dupla de españoles que mejor se entiende con Messi se convertiría en responsable de un nuevo gol. A los 32, Iniesta apiló rivales camino al área del Madrid y abrió la pelota para Xavi, que mano a mano con Casillas, no dudó y marcó el 3-1. Parecía el golpe de efecto para casi liquidar una Supercopa que la semana que viene tendrá su revancha en el Bernabéu.

Pero el Madrid tendría un alivio antes del final del encuentro. Valdés, confiado en el fondo, no supo qué hacer ante un pase atrás a los 39 minutos y al querer eludir a Di María trastabilló y le dejó la pelota servida al ex Rosario Central para que definiera y dejara así la serie más abierta que nunca. En 7 días habrá un campeón.

jueves, 23 de agosto de 2012

Independiente encontró el alivio y amargó a Boca en el final del partido


Pasaron 164 días, pero Boca e Independiente siguieron jugando ese partido a puro gol que quedó en la historia en La Bombonera. Esta noche, por la ida de la segunda fase de la Copa Sudamericana, empataron 3-3, recordando aquel 5-4 del choque por el Clausura que terminó a favor del Rojo. El miércoles volverán a cruzarse en la revancha en el Libertadores de América.

Dentro de esa marea de goles, se enfrentaban dos realidades muy diferentes. Una, la de Boca y Falcioni, con alivio después de haber ganado la Copa Argentina y por los dos triunfos en el torneo Inicial que mantiene al equipo con el sueño de pelear por el título. Del otro, un Rojo en crisis, con Cristian Díaz en duda y con un clima espeso, tras la derrota en el clásico con Racing.

Esas realidades se evidenciaron en el arranque del encuentro. Boca, sin hacer demasiado, llegó a abrir el marcador cuando se jugaban 15 minutos del primer tiempo. Santiago Silva desacomodó en un salto a Cristian Tula, apuró a Leonel Galeano y aprovechó justamente una flojísima respuesta del defensor de las inferiores del Rojo para sacar un bombazo y marcar el 1-0.

Era un espanto lo del Rojo en ese comienzo. La defensa muy mal parada, desconcentrada y el mediocampo desconectado, como si el clásico con Racing no se hubiera terminado. Eso casi lo aprovecha el equipo de Falcioni, que si no llegó al segundo fue por la mala puntería de Nicolás Blandi en un cabezazo a las manos de Hilario Navarro.

Claro que el local también da ventajas en el lado derecho de su defensa y por ese sector surgió la réplica que capitalizó Jonathan Santana para poner el 1-1 sobre el desenlace de ese capítulo. Fue a los 44 del primer tiempo, cuando el Rojo parecía no tener reacción.

Pero cuando se acababa la etapa, Leandro Somoza iba a poner de nuevo en ventaja a Boca. El mediocampista disparó desde fuera del área grande y clavó la pelota junto al poste derecho de Navarro, apenas un minuto después del empate del Rojo, que ni así conseguía algo de paz.

Pese al golpe del final, en el arranque del segundo Independiente iba a encontrar el camino. Y ayudado por una mala salida del arquero Sebastián D'Angelo, también iba a encontrar un nuevo empate. Esta vez, de Paulo Rosales, que sólo tuvo que empujar la pelota por arriba de los defensores para anotar el 2-2.

Tras el gol, los dolores de cabeza para Boca se incrementaron. Apenas tres minutos después, Schiavi fue expulsado por doble amonestación y el panorama para el local se volvía negro. Claro, hasta que apareció la magia de Juan Sánchez Miño.

El juvenil tomó la posta de los tiro libres que dejó Juan Román Riquelme y no titubeó al patear. Con clase, la colocó en el ángulo derecho del arco de Navarro y le dio el 3-2 a Boca que parecía ser definitivo, cuando faltaban menos de 15 minutos para el final.

Pero no. Otra vez, como en el 5-4, Ernesto Farías iba a tener su momento en el cierre del encuentro. Ahora, con la responsabilidad de ejecutar un penal que Clemente Rodríguez le cometió a Luciano Leguizamón. Gol, tras una repetición por adelantamiento, y 3-3 final.

martes, 21 de agosto de 2012

De cabeza a la punta


Ganar en su casa, en el Centenario, es clave para Quilmes. Porque a pesar de la posibilidad de subirse a la cima del Torneo Inicial luego de las tres primeras fechas, el equipo de Omar De Felippe piensa en los promedios. Y tras la victoria por goleada ante Boca en el debut, llegó el empate en Floresta con All Boys. Mientras, enfrente, Unión, un rival directo que no suma dos derrotas y ningún punto.

La ausencia de Miguel Caneo por lesión cambió todo en Quilmes. El Chino es el generador de juego del Cervecero y en el primer tiempo ante Unión le faltó eso al local, juego. Le faltó Caneo. Mientras que Unión se presentaba como un equipo más práctico y veloz, con Fausto Montero y Diego Galván haciendo el dos – uno sobre Pablo Lima.

El lateral uruguayo de Quilmes, justamente, se presentaba como la carta más peligrosa del local que a excepción de alguna arremetida de Cauteruccio, la pelota parada pasó a ser la vía más buscada para llegar generar algo de peligro en el arco de Limia. Y cuando el Tatengue mejor jugaba, Quilmes se puso en ventaja. Lo bajaron a Quilez cerca del área y Lima no dudó: zurdazo precioso y perfecto con rosca por encima de la barrera al ángulo, y 1 a 0 a los 31.

Pero casi no tuvo tiempo para festejar el local. Tres minutos más tarde, Unión alcanzó el empate por la misma vía, un tiro libre de Donnet que peinó Nicolás Correa y que Juan Pablo Avendaño alcanzó a desviar con la punta del botín derecho para descolocar a Trípodi y establecer el 1-1.

El segundo tiempo fue para Quilmes. Porque Juan Manuel Cobo se hizo dueño del medio, Leandro Díaz empezó a ser más preciso en los pases. Cauteruccio obligaba a toda la defensa de Unión. Y el local empujó, mientras que la visita se refugió para jugar de contra. Kudelka cambió a Diego Galván por Sarmiento y más tarde a Montero por Fernández.

Casi no generó peligro Unión. Lo tuvo Alemán, que apareció libre por izquierda, pero su zurdazo se fue por encima del travesaño. El resto, para el local. Lo más claro llegó de los pies de Cauteruccio, que primero le bajó una pelota a Garnier que sacó un derechazo cruzado que Limia tapó a puro reflejo. Y la segunda, tras dejar en el camino a dos rivales, el uruguayo sacó un derechazo cruzado que se fue besando el palo.

Merecía Quilmes la victoria, y lo consiguió por una pelota parada, la clave del partido en el Sur. A los 36, un tiro de esquina desde la derecha cayó en el corazón del área. El central Joel Carli se anticipó y clavó un frentazo de pique al suelo para sellar el 2-1. Con la tranquilidad que le otorgó la ventaja, Quilmes manejó los tiempos del partido hasta el final y abrochó una nueva victoria para seguir invicto y alcanzar el lote de punteros. El Tatengue sumó su tercera derrota al hilo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Racing vivió su fiesta ante Independiente


Racing superó a Independiente por 2-0 en el Cilindro y Avellaneda se tiñó de celeste y blanco. El equipo de Zubeldía ganó merecidamente con dos goles de José Sand, los dos primeros desde que llegó a la Academia, y desató un carnaval. Porque llegó a la punta junto a Colón y porque complicó aún más a un Independiente que no encuentra el camino. 


El nuevo capítulo del tradicional clásico de Avellaneda tuvo un horario poco habitual (11 de la mañana). Y el inicio fue muy flojito de los dos lados. Intensos, con dientes apretados, pero sin emociones. Con mucha pierna fuerte, demasiada fricción pero con escaso fútbol. Recién a los 19 llegó la primera chance de peligro. Pillud envió un centro desde la derecha, Sand la recibió en el segundo palo, se acomodó y cuando estaba por rematar surgió Russo para rechazar al tiro de esquina. 

A los 27, Racing avisó otra vez. Siempre por la derecha. Esta vez fue Hauche el que desbordó pero a Sand le faltó puntería a escasos metros del arco. Esa misma fórmula le dio enormes réditos a la Academia a los 29. Hauche volvió a escapar por la punta derecha y sirvió un centro atrás. Russo se resbaló y Sand facturó con un derechazo cruzado que superó la estirada de Hilario Navarro. El Pepe rompió su sequía justo en el clásico. Creer o reventar. 

Pero Racing no se quedó. Fue por más. Y Sand tuvo otra: cabezazo que Navarro mandó al córner. Y luego Villar tuvo el segundo pero su remate chocó contra un defensor del Rojo. Racing era el amo y señor del partido. ¿Independiente? Ofreció muy poco. Las ganas de Leguizamón y un abuso excesivo del juego por arriba para encontrar al solitario Farías. La expulsión de Morel Rodríguez, en la última acción del primer tiempo, complicó aún más el panorama de un Rojo desorientado. 


Obligado por el resultado, Independiente salió a jugar el complemento con una actitud más ofensiva. El cambio de Rosales por Montserrat fue una señal y entonces Farías no estuvo tan solo. El Rojo probó al arco por primera vez a los 7: remate de Vargas que Saja contuvo abajo. Mientras tanto, Racing se agrupó y apostó por la contra. Con un Hauche endemoniado y un Centurión eléctrico. El partido, entonces, se hizo de ida y vuelta. 

Pero en ese intercambio de golpes, los de Racing eran más peligrosos. Pelletieri ensayó una pirueta sin suerte en una jugada de pelota parada y la pelota se fue por arriba a los 17. Un minuto después, Hauche le imprimió velocidad a su ataque, entró al área y apuntó al segundo palo. Las piernas de Navarro evitaron el segundo del local. 

Pero tanto fue Racing que a los 29 tuvo su merecido premio. La armó Centurión, una de las figuras de la cancha, por la izquierda. Llegó al fondo, la peerdió, la recuperó y luego asistió a Sand. Y el Pepe con un suave toque enterró las ilusiones del Rojo. Fue gol y grito desaforado. Y también fue el comienzo de un carnaval. 

Porque Racing dominó a voluntad a un Independiente sin respuestas. Que nunca le encontró la vuelta al partido. Y que sumó su tercer partido sin anotar. Que todavía no ganó en el torneo y al que el promedio del descenso lo atosiga cada día más. Racing, por su parte, vivió su domingo de fiesta (la única mancha fue la lesión de Saja, que debió dejar la cancha a diez minutos del final por un desgarro en el gemelo). Ahora, llegó el momento de disfrutar. De su fútbol, de la frescura de Centurión, de la habilidad de Hauche y de los goles de Sand.  

Godoy Cruz ganó y también es líder


Godoy Cruz de Mendoza, con absoluta autoridad, superó por 2 a 0 a Atlético de Rafaela en el estadio Malvinas Argentinas, por la tercera fecha del torneo Inicial Los goles del encuentro los marcaron en el primer Mauro bolo Emanuel Insúa, a los 4 y 46 minutos, respectivamente.

El resultado, que pudo haber sido más amplio a favor del local, fue justo porque Godoy Cruz dispuso del manejo de la pelota ante el notorio desconcierto en el mediocampo y defensa visitante, y supo qué hacer con ella cuando se acercó al área rival.

Sin embargo, la primera situación de riesgo se produjo en el área de Godoy Cruz, cuando el defensor Lucas Bovaglio capturó de cabeza un centro que luego contuvo Nelson Ibáñez.

El arquero decidió salir rápido con un saque de mano y propició el contraataque que tomó mal parada a la defensa de Rafaela.

Castillón, sobre el costado derecho, desbordó y envió el centro que encontró en soledad, cerca del punto penal, a Obolo. El ex Arsenal bajó con el pecho la pelota y definió de derecha, a los 4 minutos, sin poder de reacción para Sara.
Godoy Cruz se hizo fuerte en ofensiva con Castillón, bolo y destellos de David Ramírez, también en mediocampo por la buena tarea del tándem Castellani-Olmedo, y no sufrió contratiempos en defensa porque Rafaela no supo y no pudo llegar hasta Ibáñez.

Después de varias situaciones, recién en el primer minuto de juego adicionado, el equipo mendocino puso justicia en el tanteador y señaló el 2-0, con el gol de Emanuel Insúa. El defensor aprovechó el rebote que dio el arquero Sara, luego de una buena jugada colectiva entre Ceballos y Castillón.

En la segunda etapa, Rafaela se adelantó un poco más en el campo de juego, Eluchans y Fissore redoblaron esfuerzos y Sebastián Carrera intentó desbordar por derecha para habilitar a Federico González y César Carignano. Sin embargo, esa intención solo duró unos minutos y luego el equipo de Asad retomó el control.
El arquero Sara, de buen partido a pesar de la derrota, evitó a los 13 (ante Castillón), a los 19 (frente a Alexis Castro) y los 41 minutos (ante el ingresado Jorge Córdoba) una goleada.

Con este triunfo, Godoy Cruz (7 puntos, como Racing Club y Colón) mantiene su buen paso en el torneo Inicial, donde logró dos victorias y un empate que le permiten pelear en lo más alto del certamen.

En tanto, Rafaela (2 puntos) deberá mejorar su producción futbolística para no sufrir con los promedios.

River logró un triunfo que ilusiona


Son quince minutos de fama, de un fútbol que no llega a ser champagne, pero emborracha de placer. Ponzio parece un león, no sólo por esa melena que flamea en la mitad de la cancha. Ruge en el círculo central, habilita al Keko Villalva, de cuerpo liliputiense, pero definición gulliveriana. Se lo come García. Gana River y no se detiene. Y se juntan los bajitos, Lanzini y Villalva. Y Rogelio Funes Mori no entiende una palabra de francés pero esta noche se parece a Trezeguet. Y habilita a Sánchez con un centro de elite. Cabezazo, dos a cero en un cuarto de hora. Para que la gente emocione y vuelva a sentirse autorizada para gritar que desde Núñez saldrá el nuevo campeón. ¿Cómo no hacerlo si ese juego, que parece sacado de una de las mejores páginas millonarias, ilusiona?

Pero toda esa esperanza que consigue en el arranque es pura duda un rato más tarde, cuando González Pirez quiere hacer una avivada que termina en un córner. Y de un centro de Pío, que hace escala en la cabeza de Orban - sí, justo el lateral que dejó ir River- llega el descuento, la alarma. Aunque River es superior. Lo será durante casi todo el partido. Por Rogelio. Por Ponzio. Porque Tigre ni siquiera está cerca de ser un lindo gatito y aunque muestra las uñas de Pérez García, no araña. Y eso que el otro Funes Mori, Ramiro, es una puerta abierta para que se filtre hasta una señorita de San Nicolás.

River y sus dos caras. River y ese juego que lastima por las bandas, fundamentalmente con los piques de Sánchez y Mercado. El que recién suelta a Lanzini como enganche en el complemento, más allá de su productivo primer tiempo. ¿Un 10 de su naturaleza no es un desperdicio contra la raya? Y a los 30 segundos, en una jugada no apta para rezagados, Rogelio vuelve a mostrar todas esas dotes contenidas. Y habilita a Rojas, que ya había reemplazado a un inestable Cirigliano. Y lo que no puede resolver el volante que nació acá nomás, en Garín, lo logra Lanzini. Es un gol exprés, el que motoriza las gargantas de 3 mil hinchas que copan la tribuna visitante. "Sí, sí, señores, de acá de Núñez, salió el nuevo campeón", brama la popular. Es un dejavú de los buenos viejos tiempos. Sin embargo, River tiene doble personalidad. Entonces, el triunfo es una incertidumbre hasta el final. Y no porque Tigre tenga armas para revertir el marcador, más allá de esos cambios que hace el Vasco (Ftacla y Ferreira por Torassa y Pío). River sufre al propio River.

Porque retrocede mal, especialmente, a espaldas de Sánchez, de frente a Mercado. Sobre todo, en ese costado débil de Ramiro Funes Mori y González Pirez. Porque a pesar de que Ponzio es el Rey de la Selva del medio, no lo ayudan a los costados. River le da vida a Tigre, que empieza a pisar fuerte por la izquierda con Ramiro Leone. Y de su pie izquierdo llega un centro que no retiene Barovero. Justo este buen arquero falla, pierde la pelota en el aire y Ftacla aprovecha para el descuento (¿no lo agarró del pantaloncito Galmarini, cuando el número uno ya estaba en el piso?).

Tigre encuentra una razón para creer. Más allá de que no se parece ni un poquito a ese equipo que peleó mano a mano el título con Arsenal, el que se salvó del descenso en una campaña épica. Es que a Cachete Morales se lo llevaron los petrodólares, Román Martínez se fue con su magia a Estudiantes y Carlos Luna, encima, surge con la banda roja en ese estadio que lo transformó en ídolo. ¿Por qué Almeyda sacó a Villalva, rapidito, cuando Tigre más jugado estaba? El Chino está lejos de la velocidad del Keko. Igual, se las arregla y mete un bombazo en el travesaño. Pero la historia termina en el área de Barovero. Hay penal de Rojas a Galmarini. También, offside. Laverni cobra saque de arco. Y gana River. Otra vez. De visitante. Ilustre, claro. Merecido, por supuesto. Sufrido, obvio. No sería River.

Lanús tuvo su primera alegría en Liniers


Lanús consiguió su primer triunfo al mando de su DT Guillermo Barros Schelotto, al vencer a Vélez en Liniers. Los goles del Granate fueron anotados por Mauricio Pereyra, a los 17 minutos de la segunda parte, y Víctor Ayala, a los 39.

De esta forma, Lanús suma sus primeros tres puntos en el torneo tras un magro comienzo con derrotas ante Colón y Newell's Old Boys y rompió una racha de 472 minutos sin marcar (a Olimpo en la 17ma. fecha del Clausura), mientras que Vélez cedió su invicto que tenía tras golear a Argentinos Juniors y empatar frente a Independiente.

El encuentro tuvo un patrón bien marcado: Vélez jugó con la pelota en terreno rival y fue prolijo en el traslado, pero no tuvo profundidad; mientras que Lanús esperó en defensa y buscó aprovechar los errores del local para lastimar.
Con ese panorama, el primer tiempo fue sumamente aburrido, trabado, sin sorpresa, con escasas situaciones de peligro. Vélez quiso asumir el protagonismo pero sin peso ofensivo.

Del otro lado, Lanús se mostró más, mezquino, se defendió con orden y muchos jugadores, pero muy atrás.

Sin embargo, la visita tuvo las jugadas más claras. A los 14 minutos tras un córner desde la derecha, Paolo Goltz cabeceó y Germán Montoya reaccionó con grandes reflejos para estirarse abajo, contra su palo derecho, para salvar el gol.

Luego, cuando se cerraba la etapa, Silvio Romero habilitó a Gonzalo Castillejos que enfrentó a Montoya mano a mano y el arquero le adivinó la definición.
El segundo tiempo fue un calco del primero, pero esta vez el 'Granate' fue efectivo. En la primera que tuvo, Castillejos aprovechó un error en la salida de Vélez, enfrentó a Montoya, definió de emboquillada, la pelota dio en el travesaño y Pereyra, más rápido que todos, llegó antes para empujar al gol.

Vélez fue en búsqueda del empate pero siguió mostrando falencias enormes en ofensiva. Federico Insúa no encontró la pelota para ser el armador del equipo y Brian Ferreira y Lucas Pratto no pesaron en la delantera. Mientras que Lanús siguió al pie de la letra su libreto, no pasó sobresaltos en defensa y de contraataque fue más peligroso.

En un tiro libre, Ayala le pegó de derecha desde 30 metros y la puso al lado del palo izquierdo de Montoya para definir el resultado.

viernes, 17 de agosto de 2012

Ferreira desató el festejo de Tigre en La Paternal


Tigre encontró la llave de la Victoria en un partido que no mereció ganar. Contó, para ello, con un cerrajero de lujo: el uruguayo Diego Ferreira, autor de los dos goles. Los de Rodolfo Arruabarrena consiguieron en La Paternal un resultado ideal para reivindicarse y maquilllar el pálido comienzo del Torneo Inicial. A pesar de que el empate bastante bien le sentaba a la visita, sobre la hora encontró un premio demasiado grande para lo que fue el desarrollo y le amargó a Argentinos Juniors la semana de su cumpleaños número 108.

El primer tiempo mostró un partido acorde a la realidad de ambos equipos. Es que tanto Argentinos como Tigre supieron llegar a esta Copa Sudamericana por lo hecho en la temporada anterior. Sin embargo, en esta segunda mitad de año comenzaron de mala manera. Perdieron sus dos partidos por el Torneo Inicial y están últimos. En esos primeros 45 minutos, entonces, rindieron en consecuencia.

Leonardo Astrada, consciente de que su equipo debía cambiar en lo inmediato (último en el certamen doméstico, sin goles a favor y con cinco en contra) eligió pasar del 4-2-2 que había mostrado en el último partido a un 3-4-1-2. En ese esquema encontró el dominio en el primer cuarto de hora, donde manejó las acciones a pesar de no crear situaciones de mayor exigencia para Javier García.

Otro motivo de ilusión (pequeña, quizás, pero ilusión al fin) para los locales fue el regreso de Leonel Núñez al club después de cinco años. El Gordo se mostró participativo, pidió la pelota permanentemente y se quejó cuando no se la dieron. Sin terminar de formar una sociedad, también mostró algunos destellos interesantes Pablo Hernández, quien supo ser de a ratos el conductor que necesitaban los de La Paternal. Así, al menos, Argentinos insinuó una imagen distinta a esa pálida que se le venía viendo.

Pero Tigre, un Tigre que lejos está (en nombres y en funcionamiento) del que terminó como subcampeón del último Clausura, fue el que tuvo mejores chances pasados esos primeros 15 minutos. De manera mecánica, eso sí. Con dos centros de Matías Pérez García y dos cabezazos de Alejandro Donatti bien salvados por Luis Ojeda y su sentido de la ubicación.

La segunda parte comenzó como una prolongación de lo que había ocurrido antes. Argentinos salió a buscar el gol, pero quien lo encontró fue Tigre, que presionó con Maggiolo y Pérez García en la salida. La pelota le cayó a Ferreira, uruguayo ex Defensor Sporting que sacó un zurdazo desde afuera del área que rozó en Barzola, se desvió y se le metió a Ojeda.

Pero en diez minutos Argentinos, que, sin avasallar a su rival, había sido más, llegó al empate con un tiro libre de Leonel Núñez, que marcó con la camiseta rojiblanca tras cinco años (Clausura 2007, ante Boca).

A pesar de perder la ventaja, Tigre no se hizo drama. Arruabarrena mandó a la cancha a Janson y a Ftacla y se decidió a jugar de contra, aprovechando su velocidad en los últimos metros. Sin embargo, el que desequilibró fue nuevamente Ferreira, con un cabezazo bombeado que cayó por detrás de Ojeda. Fue el cuarto gol de cabeza que sufrió Argentinos en tres partidos jugados. Un gol de cabeza que rompió la racha negativa de Tigre y que le dio otro golpe al pobre Argentinos, que sigue sin encontrar el rumbo porque la visita, para abrir la puerta en la noche porteña, tuvo al mejor cerrajero.

¿Por qué no pone juntos a Messi, Higuaín y Agüero?


Jugar con los tres delanteros o con un 4-4-2, esa es la cuestión para Alejandro Sabella, el entrenador de la Selección Argentina. Lionel Messi y Gonzalo Higuaín asoman como la dupla de ataque titular, pero cada vez que ingresa Sergio Agüero el poder ofensivo de la Selección se potencia. ¿Debe el entrenador cambiar el esquema? En un mano a mano con Clarín, el técnico explica: "Veo al equipo más equilibrado con el 4-4-2. Pero siempre pienso, en todos los partidos, jugar con ese sistema o con los tres delanteros".

Tras el triunfo sobre Alemania, el técnico de la Selección recibió a Clarín y agregó: "Argentina no es candidata, ni favorita. Está en formación. Los candidatos son España, Alemania y Brasil"

jueves, 16 de agosto de 2012

Frases de amor para recordar


Bienvenidos a mi blog, les traigo algo interesante que encontré navegando en Internet y son frases de amor.

Si, esta pagina esta toda relacionada al amor para que puedas conquistar a cualquiera. Las frases estan inspirdas por personas que expresaron sus sentimientos a traves de palabras.
Mas de uno intenta conquistar una chica pero las armas no son las adecuadas, y seguramente no han probado con una linda frase.

En esta pagina podes encontrar muchas frases y elegir la que mas te guste y ademas podes escribirlas y mandárselas para que puedan ser publicadas.
Si sos un romántico no lo dudes mas y visita esta web de poemas que te va a encantar.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Un desgarro de Caruzzo acelera el debut de Burdisso


Matías Caruzzo no lo puede creer. Cuando por fin tenía la chance de aferrarse al puesto de central en la defensa de Boca, el zaguero sufrió un desgarro en su aductor izquierdo, por lo que se perderá el partido del sábado ante All Boys. En su lugar, Julio Falcioni hará debutar a Guillermo Burdisso, uno de los refuerzos.

Caruzzo, titular en las primeras dos fechas de este Torneo Inicial y en las finales de la Copa Libertadores de América y de la Copa Argentina, fue sometido este martes a una resonancia magnética en la cual se constató la lesión que lo tendrá inactivo entre dos y tres semanas. En su reemplazo es factible que juegue el ex Arsenal, quien sería preservado en el cotejo de este miércoles ante el seleccionado de Honduras en Miami.

Otra de las variantes que podría sufrir el equipo de Julio Falcioni en relación a la victoria por 2-0 a Tigre es el regreso del uruguayo Santiago Silva, si es que finalmente le corresponde una sola fecha de suspensión, en lugar de Nicolás Blandi.

De confirmarse las previsiones, entonces, el equipo de El Emperador, por la tercera fecha del Torneo Inicial, se constituirá así: Oscar Ustari; Franco Sosa, Rolando Schiavi, Burdisso, Clemente Rodríguez; Pablo Ledesma, Leandro Somoza, Walter Erviti; Cristian Chávez; Silva y Lucas Viatri.

Argentina se prueba ante Alemania


Messi debutó en un Mundial en el de 2006, en Alemania, y sufrió la primera frustración: Pekerman lo dejó sentadito en el banco cuando los germanos eliminaron a la Argentina por 4-2 penales, después del empate 1-1. Y también sufrió una segunda frustración en 2010, cuando Alemania vapuleó a la Selección de Maradona por un categórico 4 a 0.

“Revancha no, hay bronca cuando siento hablar de Alemania. En 2006 se perdió injustamente, después del Mundial que había hecho la Selección y de que íbamos ganando ese partido. En 2010 nos ganaron bien. Por resultado y por juego, fueron muy superiores a nosotros. Pero queda la bronca esa de siempre estar a un pasito de meterte entre los cuatro mejores del mundo y que sea Alemania las que nos deje afuera. Tenemos que aprender de todo eso. No podemos volver atrás. Hay que pensar en lo que viene ”. Leo cuenta que le quedó un gusto agridulce de aquel 2006 porque “fue mi primer Mundial y viví una experiencia linda. Aunque también sufrí la fea, porque a partir de ahí empezaron a pegarme” .

Esas cachetadas que dejaron a la Selección afuera de los últimos dos Mundiales no borra la estadística que favorece a la Argentina Hoy será tan amistoso como el que en 2010 le ganó 1 a 0 (gol de Pipita Higuaín), en Munich. ¿Argentina-Alemania ya es un clásico? Responde Messi: “Son dos equipos de mucho nivel y por eso se hace un clásico, como pasa con todas las selecciones grandes. Alemania es una potencia mundial y por eso el partido es tan lindo e importante, de jugar y de ver” .

Por el lado argentino, ayer llegaron Clemente Rodríguez y Enzo Pérez para completar, apenas 24 hora antes del partido, los 21 convocados por Sabella. Son los que se entrenaron anoche en el Commenrzbank Arena, el escenario del encuentro de hoy en el último ensayo táctico a puertas cerradas. No habrá cinco defensores ni tres atacantes netos: el sistema 4-4-2 no se negocia ni se cambia. Y la única duda es saber cómo amanece hoy Clemente. El lateral de Boca o Marcos Rojo es lo último que le falta resolver al entrenador.

Por el lado alemán, la preocupación de Joachim Löw tiene nombre y apellido: Lionel Messi. El DT les mostró videos a sus jugadores de cómo tienen que hacer para intentar pararlo. Lo confesó Marcos Reus: “Pocas veces vi a un jugador con tanta habilidad y agilidad en los pies. Lo que hace parece fácil, pero detrás hay mucho trabajo” .

La última curiosidad es el estadio, que tiene un techo desplegable y un cubo con pantallas led colgado en el centro de la cancha. Tiene capacidad para 48 mil espectadores. Se empezó a construir en 2002 en reemplazo del antiguo Waldstadion, costó 126 millones de euros y en este escenario Brasil demoliò a la Argentina -sin Messi- 4 a 1 en la Copa Confederaciones de 2005.

Posibles formaciones:

Alemania: Ron-Robert Zieler; Jerome Boateng, Matts Hummels, Holger Badstuber, Marcel Schmelzer; Tim Kroos, Sami Khedira; Thomas Muller, Mesut Ozil, Marco Reus; Miroslav Klose.

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Federico Fernández, Ezequiel Garay, C. Rodríguez o M. Rojo; Ángel Di María, Fernando Gago, Javier Mascherano, José Sosa; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín.

El árbitro del encuentro será Jonas Eriksson (SUE).

martes, 14 de agosto de 2012

Rafaela y Arsenal no pudieron quebrar el cero


Atlético de Rafaela y Arsenal, campeón del pasado Clausura, jugaron mal y merecieron menos de lo que se llevaron del Monumental de La Crema. Fue empate 0-0, que le impidió al actual campeón del fútbol argentino subirse a la cima del Torneo Inicial junto a Colón de Santa Fe.

En el inicio ambos equipos mostraron un juego rápido, intenso, con la intención de generar peligro por las bandas con Juan Eluchans, por el lado de Rafaela, y Carlos Carbonero para Arsenal. Pero ese entusiasmo disminuyó enseguida y dio paso a una mayor atención en las marcas para cerrar espacios.

A los 13 minutos se produjo la primera situación de riesgo cuando Iván Juárez no aprovechó el avance de Eluchans por el sector izquierdo y ensayó un débil remate, cerca del punto penal, que pasó a unos metros del palo derecho de Campestrini. Desde entonces, Arsenal quiso hacerse dueño del balón, pero no creó peligro para el arco defendido por Sara. Con esa observación, el último campeón del fútbol argentino recurrió luego a una de sus mejores características: la pelota detenida.

En tanto, Rafaela sufrió la lesión del uruguayo Machín, quien fue reemplazado a los 20 por Zbrun. El defensor tendría una lesión importante en la rodilla derecha que se conocerá recién mañana.

A los 38, el equipo de Alfaro dispuso de la situación más clara, cuando a través de un tiro libre ejecutado por Aguirre, el delantero Emilio Zelaya anticipó al guardavallas local y alcanzó a rematar de cabeza. Su disparo pegó en el travesaño y no fue capitalizado por sus compañeros.

En el segundo tiempo, a los 8, se produjo una notable intervención de Guillermo Sara, cuando a puro reflejo envió al córner un tiro de Lugüercio que se desvió en el defensor Bovaglio.
A los 30, Campestrini se hizo notar cuando atajó un envío de media distancia de Juárez. A esa altura, Rafaela solo generaba preocupación por arrebatos individuales.

En el descuento, Rafaela estuvo cerca de la victoria con una acción de Federico González, quien quedó cara a cara con Campestrini luego de una notable asistencia de Carignano desde el sector izquierdo.

A dos minutos del final, el triunfo pudo haber sido de Arsenal, con su arma de ataque más peligrosa, la pelota detenida: un remate de cabeza de Diego Braghieri hizo un raro efecto que superó a Sara (creyó que el balón se iba afuera) y pegó en el travesaño.

En el rebote, el defensor Fontanini privó a Lisandro López del gol y dejó el marcador en cero, cuestión que se ajustó a lo que ofrecieron en el campo de juego. Una vez finalizado el encuentro, ambos planteles se retiraron tímidamente del campo de juego, conscientes de que el partido fue discreto y que deberán mejorar en lo futbolísticos para aspirar a un mejor rendimiento en el certamen.

Independiente no pudo y Vélez casi se lo gana en el final

El último mensaje fue una definición y, sobre todo, un reconocimiento: los jugadores de Independiente escucharon aplausos en el camino al vestuario del Libertadores de América. No era la consecuencia del resultado -ese 0-0 que decía poco-; sino la celebración de una actitud y de una actuación sin demasiado espacio para el reproche. Y a esa tarea la jerarquiza el rival también: el Rey de Copas enfrentó a ese Vélez que bien ganado tiene un lugar en el pedestal de los candidatos de este torneo Inicial. Y ante ese oponente poderoso, el equipo de Cristian Díaz estuvo más cerca de la victoria. Le faltó un gol y/o un poco de suerte. Sobre todo a Ernesto Farías, ese goleador que no suele fallar y ayer encontró en Germán Montoya y en el travesaño a dos incómodos verdugos.

Los partidos sin goles no suelen resultar atractivos. Pero hay excepciones. Y el de ayer califica para ingresar en esa escueta lista. Porque hubo intensidad, dos equipos que no negociaron en ningún momento la posibilidad de la victoria, más allá de circunstancias y adversidades (como la expulsión de Francisco Cerro).
Es cierto, de todos modos: no comenzó bien el encuentro. De repente, el partido parecía el mas raro del mundo. Cada pisada más o menos fuerte dejaba un pequeño cráter en el campo que había sido motivo de la suspension del sabado; un jugador (Claudio Morel Rodriguez) lucía una máscara propia de alguna película futurista de guerreros; la luz se apagaba, volvía, después se apagaba todo; en el reanudación -luego de 43 minutos- el cartel electrónico adelantaba casi un cuarto de hora; en el campo de juego, hasta faltando diez minutos para el final del primer tiempo, Independiente y Velez se prestaban la pelota como si eso fuera normal y/o valioso.

Lo que continuó, sin embargo, fue un rato largo de futbol para el aplauso. De un arco a otro, con llegadas, con elaboracion en velocidad, con ambición, con intensidad. Lo mejor de Independiente nació justo después de un grito unánime de impaciencia: "Movete Rojo movete / movete dejá de joder". Hasta entonces, sin brillos, Vélez parecía mejor, más entero, más equipo.

Entonces, Independiente empezó a llegar, a inquietar, a merecer. Y a convertir a Montoya -impecable y decisivo- en la figura de la cancha. En el primer tiempo, ya al final, se lo perdieron Paulo Rosales, quien definió fuerte pero no pudo con el arquero; Leguizamón, quien dudó y perdió ante una situación muy favorable; y Santana, quienllegó apenitas tarde luego de una muy buena combinación colectiva. Ya en el segundo tiempo, fue el show de las llegadas de Farías, una frecuente garantía en el área quien ayer no pudo. Montoya, el travesaño y los mandatos del azar impidieron que continuara con su sana costumbre.

Cuando el partido comenzaba a ingresar en una meseta de conformismo razonzable, el árbitro Pablo Lunati expulsó -por doble amarilla- al mediocampista Cerro. Parecía que Vélez iba a retroceder, sobre todo a partir del lógico ingreso de Leandro Desábato por Insúa. Pero no. Nada de eso. Ya con el colombiano Jonathan Copete en la cancha, se animó al golpe por golpe. Apoyado en el previsible recurso del contraataque hasta se subió a la cornisa de la victoria. Es cierto, también pudo haber sido para Independiente, con un cabezazo de Farías o con una aparición del enmascarado Morel Rodríguez.

Pero el cero estaba empecinado en quedarse hasta el final de esa noche que se hizo más larga de lo esperado. Al cabo, fue más simpático el punto para Vélez, porque jugó con diez durante los últimos 15 minutos y porque visitar el Infierno no es el más fácil de los caminos a la victoria. Pero tampoco le cayó mal a Independiente. Porque más allá de lo numérico, este empate puede ser un punto de apoyo. O un principio. Así lo señala esta actuación que mereció aplausos.

lunes, 13 de agosto de 2012

Un golazo de Tevez para un nuevo título del City


El Manchester City de los argentinos Sergio Agüero, Carlos Tevez y Pablo Zabaleta superó por 3-2 al Chelsea y se consagró campeón de la Community Shield, certamen que enfrenta al ganador de la Premier League y al de la FA Cup.


Aunque fue el City el que se mostró más ambicioso desde el comienzo (Tevez avisó con un tiro libre y Agüero cabeceó desviado desde una buena posición), Chelsea pegó primero en el estadio Villa Park de Birmingham. Fue a los 40, tras una gran habilitación de Ramírez que el español Fernando Torres definió con zurda ante la salida del arquero Pantilimon. Sin embargo, la expulsión del defensor Ivanovic, a dos minutos del cierre, complicó el panorama del campeón de Europa.


Porque el City fue una tromba en la segunda parte. El marfileño Yayá Toure empató con un zapatazo a los 8. Y seis minutos después, Carlos Tevez se disfrazó de héroe. Encaró por la izquierda, se fue cerrando y sacó un derechazo que se metió en el ángulo de Cech. En el festejo, el argentino se levantó la camiseta y mostró una leyenda: "Fuerte Apache". Dedicatoria especial para los suyos. 


Luego, a los 20, el ex Boca participó del tercer tanto, que llegó tras un pase de Kolaroov a Nasri. ¿Partido liquidado? Ni ahí. Porque Pantilimon dio un rebote y Ryan Bertrand acortó diferencias cuando quedaban diez minutos. Chelsea fue por el empate y el City encontró espacios: Agüero, a uno del cierre, desperdició una chanca clarita tras un pase de Milner.


Con el pitazo final, Mancini apretó el puño y contuvo su festejo. No así sus jugadores, que recibieron la copa y cantaron por un nuevo título, el segundo del año. 

Sabella convocó a Enzo Pérez para el amistoso ante Alemania


El cuerpo técnico y ocho futbolistas de la Selección Argentina ya se instalaron en Frankfurt, donde el miércoles el equipo que conduce Alejandro Sabella se enfrentará con el local, Alemania, en un amistoso.

El entrenador llegó a Frankfurt y recibió la noticia de la baja de Maximiliano Rodríguez, que sufrió un esguince en la rodilla izquierda el pasado viernes en la victoria de Newell's por 1-0 sobre Lanús, en el Sur, por la segunda fecha del Inicial. Entonces, el ex DT de Estudiantes, convocó de apuro a Enzo Pérez, un viejo conocido, hoy en Benfica.

En tanto, el equipo se completará en los próximos días. Aunque todo Frankfurt aguarda por la llegada de Lionel Messi, la gran estrella del amistoso que tendrá a grandes figuras del fútbol europeo, como Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero, Angel Di María por el lado de Argentina; y a Mesut Ozil, Sami Khedira y Miroslav Klose, entre otros, por el lado del local.

La Pulga, que ayer cerró con un gol la pretemporada del Barcelona, se sumará este lunes (a las 9.50 hora de Argentina) al plantel de Alejandro Sabella.

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